Dar a los pacientes con cáncer de páncreas en fase inicial un fármaco inmunoestimulante CD40 ayudó a poner en marcha un ataque de células T al microambiente tumoral antes de la cirugía y otros tratamientos, según un nuevo estudio de investigadores del Centro Oncológico Abramson (ACC) de la Universidad de Pensilvania, en Estados Unidos.

“Muchos pacientes con enfermedad en fase inicial se someten a cirugía y quimioterapia adyuvante. Pero a menudo no es suficiente para frenar o detener el cáncer –ha recordado Byrne–.

Nuestros datos apoyan la idea de que se pueden hacer intervenciones por adelantado para activar una respuesta inmunitaria dirigida en el lugar del tumor, lo que era inaudito hace cinco años para el cáncer de páncreas, incluso antes de extirparlo”.

El objetivo de los agonistas de CD40 es ayudar a “pisar el acelerador” del sistema inmunitario, tanto activando las células presentadoras de antígenos, como las células dendríticas, para “preparar” a las células T, como potenciando la destrucción inmunológica independiente del lugar del tumor.

Selicrelumab antes de la cirugía

Dieciséis pacientes fueron tratados con selicrelumab antes de la cirugía. De esos pacientes, 15 se sometieron a cirugía y recibieron quimioterapia adyuvante y un agonista de CD40. Los datos recogidos de los tumores y las respuestas de esos pacientes se compararon con los datos de los controles tratados en la Oregon Health and Science University y en el Dana Farber Cancer Institute.

Los tumores con selicrelumab también presentaban menos fibrosis asociada al tumor (haces de tejido que impiden que las células T y las terapias tradicionales penetren en los tumores), y las células presentadoras de antígenos, conocidas como células dendríticas, eran más maduras.

En el grupo de tratamiento, la supervivencia libre de enfermedad fue de 13,8 meses y la mediana de la supervivencia global fue de 23,4 meses, con ocho pacientes vivos en una mediana de 20 meses después de la cirugía.