El Centro de Estudios Sindicato Médico de Granada elaboró, en el año 2011, un amplio Informe-Propuesta sobre jubilación del personal facultativo de las instituciones sanitarias del Sistema Nacional de Salud (SNS). Ahora los autores, por la actualidad del tema, entienden que merece la pena publicarlo de nuevo diez años después. Su objetivo era, y es, plantear la necesidad de un régimen flexible de jubilación de médicos, entre los 60-70 años, así como revisar el tope máximo de cotización de los médicos.

“En España, llegar a ser médico significa recorrer un largo camino formativo que no admite comparación alguna con el resto de profesiones derivadas de titulaciones universitarias”, explica Vicente Matas, responsable del Centro de Estudios Sindicato Médico de Granada. Con el actual plan, el médico está legalmente habilitado para ejercer la Medicina sobre los 30 años de edad.

Después vienen las jornadas laborales, que pueden ser muy superiores a las de cualquier otro trabajador. Calculan que son 48 horas semanales en cómputo semestral. Un exceso de casi 800 horas al año de media, que se realiza fuera de la jornada ordinaria, en horas nocturnas (63%) y en días festivos, sábados y domingos (36%). “Además -añade Matas-, con los contratos por días y horas, muchos médicos han realizado jornadas de 24 horas y solo han cotizado por un día. De esta forma les será imposible llegar a los 38 años medio para tener derecho a la pensión máxima”.

Muchos médicos optarían por una jubilación parcial 

Todo esto con unas condiciones del trabajo repercuten en la salud de los trabajadores, en el caso de los médicos por el exceso de jornada de las guardias, por el trabajo nocturno, con su correspondiente déficit de sueño y por el trabajo a turnos. “Además, los excesos excesos de jornada realizados a lo largo de la vida laboral implican que con 30 años de ejercicio un médico ha realizado por término medio el trabajo equivalente a 40 o 50 años“, señala.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) recomienda desde hace más de treinta años la adopción de un sistema flexible que facilite la elección individual de la edad de jubilación según las circunstancias económicas y profesionales de los perceptores. “Sin duda habrá un importante contingente de médicos que, de poder flexibilizar las condiciones de su jubilación, optarían por una jubilación parcial. Podrían suponer un importante activo del sistema, especialmente en épocas de escasez de recursos humanos, como la que se avecina en España”, afirma.

Incremento “muy importante” de las jubilaciones 

Las previsiones de jubilaciones de médicos para la década 2020-2030 es decir, los colegiados que en 2011 tienen entre 45 y 54 años, serán alrededor de 71.000. Esto supone que más de un tercio de los médicos colegiados en la actualidad. “Esto lo advertimos en 2011 y ahora en 2021 ya estamos con un incremento muy importante de jubilaciones”, recuerda.

Además, la mayoría de los médicos al jubilarse pierden una importante cantidad con relación a la pensión por la que han cotizado. Esto es así por estar afectados por el límite de la pensión máxima. También pierden con relación a sus retribuciones en activo, que con las guardias superan ampliamente el tope de cotización, lo que significa que ni cotizan ni computan como tiempo trabajado a la hora de calcular la pensión.

Sin embargo, las guardias sí computan en el IRPF y hace que se incremente su porcentaje en 4 o 5 puntos sobre el total de la nómina. Por lo que el importe bruto de las guardias le llega muy poco más del 50%. “En resumen, aportan mucho esfuerzo con las guardias en impuestos directos y no les beneficia en su pensión”, añade.

Régimen especial de seguridad social

En su opinión, hay razones que justifican la necesidad de un régimen especial de seguridad social para los facultativos especialistas sanitarios. El informe propone computar el trabajo de forma que tenga en cuenta el exceso de jornada que realizan los facultativos sanitarios. Para ello, piden introducir factores correctores que permitan acceder a la edad de jubilación con una carga laboral, en horas, que se traduzcan a años. De esta forma se evitarían desigualdades y se lograría un sistema más justo y racional.

También apelan por revisar el tope máximo de cotización. Y eliminar el tope máximo de las pensiones para sustituirlo por su tope natural. “Este informe de 2011 está ahora de plena actualidad y sería necesario aplicar muchas de las propuestas para mejorar la situación de los facultativos y los pacientes”, concluye Matas.