Entre los principales ejes estratégicos de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) se encuentra el impulso de la formación, y en este marco ha sido presentado un proyecto que pretende ayudar a los residentes a mejorar el manejo de los pacientes. La iniciativa ha sido presentada por el presidente electo de la Sociedad, Manuel Anguita, durante el Congreso de Enfermedades Cardiovasculares celebrado en Madrid del 26 al 28 de octubre.

Se trata de un procedimiento de simulación mediante el que el médico atiende a un paciente que es un maniquí robotizado, con apariencia humana, que se supone que ha padecido un evento cardiovascular y ha acudido a urgencias. El robot, que es programable e interactivo, respira, tose y tiene ritmo cardiaco; además, puede reaccionar, por ejemplo, con una simulada parada cardiaca. El residente desarrolla una labor de diagnóstico e intervencionismo, en colaboración con el resto del equipo, y la herramienta es tan realista que permite vivir las habituales situaciones de estrés, según comenta Anguita.

“La idea es que, cuando se tenga que realizar cualquier atención médica, el residente haya tenido una formación previa tutorizada con un sistema de simulación, disponiendo así de experiencia previa”, señala. Este programa pionero tiene como objetivo inicial formar a residentes durante una jornada de ocho horas y seis casos simulados, en las instalaciones de la Fundación Pública Andaluza Progreso y Salud, en Granada, perteneciente a la Junta de Andalucía. La idea es impartir 16 cursos durante el primer semestre de 2018 mediante esta técnica de simulación.

“En España disponemos ya de algunos centros con instalaciones con simuladores robóticos y modelos animales, y también se usan incluso actor en algunos casos. Pero, en la mayoría de los hospitales, los residentes en Cardiología no se forman con estas técnicas”, ha subrayado Anguita. Considera que los simuladores deberían incorporarse en los planes formativos de los residentes de cualquier especialidad médica.