Un nuevo mapa detallado del cáncer de mama creado por un equipo internacional de científicos del Cancer Research UK Cambridge Institute y la Universidad de Cambridge (Reino Unido), la Universidad de Zürich (Suiza) y el British Columbia Cancer Research Center (Canadá), revela cómo los cambios genéticos dan forma al paisaje del tumor físico.

Los autores han desarrollado intrincados mapas de muestras de tumores de mama, con una resolución menor que una única célula, según la investigación financiada por Cancer Research UK y publicada en la revista ‘Nature Cancer‘.

Estos mapas muestran cómo el complejo panorama del cáncer, formado por células cancerosas, células inmunes y tejido conectivo, varía entre los tumores y dentro de ellos, dependiendo de su composición genética.

En el futuro, también podría usarse para analizar tumores durante el tratamiento, permitiendo a los especialistas ver con detalles sin precedentes cómo los tumores responden a los medicamentos o la radioterapia. Luego podrían modificar los tratamientos en consecuencia, para dar a cada paciente la mejor oportunidad de vencer la enfermedad.

El doctor Raza Ali, autor principal del estudio y líder del grupo junior en el Cancer Research UK Cambridge Institute, explica que, “actualmente, los médicos solo buscan algunos marcadores clave para comprender el tipo de cáncer de mama. Pero a medida que ingresamos una era de medicina personalizada, cuanta más información tengamos sobre el tumor de un paciente, más específicos y efectivos podremos hacer su tratamiento”.

Los investigadores estudiaron 483 muestras de tumores diferentes, recogidas como parte del estudio METABRIC financiado por el Cancer Research UK, un proyecto que ya ha revolucionado nuestra comprensión de la enfermedad al revelar que existen al menos 11 subtipos diferentes de cáncer de mama.

El equipo buscó en las muestras la presencia de 37 proteínas clave, indicativas de las características y el comportamiento de las células cancerosas. Utilizando la citometría de masas por imágenes, produjeron imágenes detalladas, que revelaron con precisión cómo se distribuían cada una de las 37 proteínas en el tumor.

Luego, los investigadores combinaron esta información con grandes cantidades de datos genéticos de la muestra de cada paciente para mejorar aún más la resolución de la imagen. Esta es la primera vez que la citometría de masas por imágenes se combina con datos genómicos.

Estos ‘planos’ tumorales o mapa detallado del cáncer de mama, exponen la distribución de diferentes tipos de células, sus características individuales y las interacciones entre ellas.

Al comparar estas imágenes de tumores con la información clínica de cada paciente, el equipo también descubrió que la técnica podría usarse para predecir cómo podría progresar el cáncer y responder a diferentes tratamientos.

El profesor Carlos Caldas, coautor del estudio del Cancer Research UK Cambridge Institute, asegura que han demostrado que “los efectos de las mutaciones en el cáncer son mucho más amplios de lo que se pensaba. Afectan la forma en que las células cancerosas interactúan con sus vecinas y otros tipos de células, influyendo en toda la estructura del tumor”.