Actualmente, la mamografía es la técnica estándar más utilizada para el diagnóstico precoz de cáncer de mama. Sin embargo, tiene limitaciones. Estas son algunas como la exposición a la radiación. También una menor sensibilidad y especificidad en mujeres jóvenes con tejido mamario denso. Por ello, son necesarias nuevas herramientas de diagnóstico. Ahora un nuevo biosensor abre una posibilidad más rápida, sencilla y coste efectiva.

Se trata de un trabajo realizado en colaboración por un equipo de la Universitat Politècnica de València y el CIBER BBN, y el INCLIVA-Hospital Clínico Universitario de València, el CIBER de Cáncer (CIBERONC) y el IIS La Fe de València. Los mismos han desarrollado un prototipo de un dispositivo nanoporoso. Este nuevo biosensor solo precisa de muestra de plasma de la paciente. Por ello, es sencillo de utilizar, de bajo coste y ofrece los resultados en entre 30 y 60 minutos. El trabajo está publicado en la revista ACS Sensors.

Características del nuevo biosensor

Este nuevo biosensor está compuesto por un nanomaterial, en concreto, una alúmina nanoporosa. Esto facilita la detección en plasma de microARN miR-99a-5p asociado al cáncer de mama. Hasta ahora, esto se hace con técnicas complejas y que requieren de mucho tiempo. Es por ello que hasta el momento no se podían utilizar como herramienta de diagnóstico en el ámbito clínico.

La clave de este nuevo biosensor es que han desarrollado una alternativa. Explica más al respecto el director científico del CIBER de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina, Ramón Martínez Máñez. “Los nanoporos del biosensor se cargan con un colorante –rodamina B- y se cierran con un oligonucleótido”, aclara. Al hacerlo interactuar con la muestra de plasma. Así, si no detecta la presencia del microARN, las puertas de los poros siguen cerradas. En cambio, en presencia del miR-99a-5p, esas puertas se abren y se libera el colorante. El cambio en la liberación del colorante puede correlacionarse con pacientes sanas o con cáncer de mama.