Un nuevo estudio publicado por la revista The Lancet Neurology arroja nuevos resultados sobre el tratamiento con cenobamato en pacientes con episodios epilépticos de inicio parcial no controlados. En el mismo se concluye que las dosis de 100 mg, 200 mg y 400 mg de cenobamato al día aumentaban de forma significativa el control de las crisis epilépticas en pacientes que ingieren entre 1 y 3 fármacos antiepilépticos para combatir las crisis de inicio parcial, lo que contrasta con los resultados obtenidos de aquellos pacientes a los que se administró un placebo.

En palabras de Christian Brandt, director del departamento de epilepsia general en el centro de epilepsia Bethel en Alemania, “el estudio representa un punto de inflexión y un hito absoluto en lo que respecta al desarrollo de terapias para el tratamiento de la epilepsia en pacientes adultos con crisis de inicio parcial. Tanto los resultados, como nuestra experiencia durante los ensayos clínicos, invitan a pensar que el cenobamato puede desempeñar un papel fundamental en la eliminación del lastre que representan las crisis epilépticas para un elevado número de pacientes que se ven afectados por ellas, a pesar de recurrir a los tratamientos disponibles. Los resultados son muy alentadores para la mayoría de pacientes que padecen epilepsia focal no controlada”.

No obstante, por el momento, el proceso de evaluación del cenobamato corre a cargo de la Agencia de Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. (FDA). Se espera que la agencia emita su veredicto el 21 de noviembre de 2019.

Actualmente, existen seis millones de personas que padecen epilepsia en el territorio europeo. De los mismos,  aproximadamente el 40 por ciento de los adultos sufren episodios de epilepsia parcial  y carecen de un control adecuado de las convulsiones.

Datos concretos

En cuanto al desglose de los resultados del estudio, con independencia del volumen de la dosis, el cenobamato presentó tasas de respuesta más altas durante la fase de mantenimiento de 12 semanas, en comparación con el placebo. En los grupos a los que se administraron dosis de 100 mg, 200 mg y 400 mg, los índices de respuesta fueron del 40, 56 y 64 por ciento respectivamente, mientras que en aquellos a los que se proporcionó un placebo solo se alcanzó el 25 por ciento.

Por otra parte, de los pacientes que recibieron dosis de cenobamato de 100 mg, 200 mg y 400 mg, un 4, 11 y 21 por ciento respectivamente, no experimentaron ninguna crisis de inicio parcial, mientras que el porcentaje de los pacientes a los que se trató con un placebo durante la fase de mantenimiento no superó el 1 por ciento.

Por último, respecto a los efectos adversos, estos presentaron gravedad leve o moderada, y fueron similares a los que se observaron con otros FAE. Los más habituales comprendían somnolencia, mareos, cefaleas, fatiga y diplopia, y su aparición aumentaba en paralelo a la dosis. Se produjo un solo caso grave de reacción al fármaco con eosinofilia y síntomas sistémicos, en el grupo al que se administró la dosis de 200 mg de cenobamato.