Un ensayo coordinado a través del Plan Nacional del Sida y de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) buscará alternativas que mejoren la protección de los profesionales sanitarios que atienden a pacientes infectados por el nuevo coronavirus.

Así lo ha comentado el ministro de Sanidad, Salvador Illa, durante su comparecencia en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados, a la que ha acudido por tercera semana consecutiva para informar sobre la evolución de la crisis sanitaria provocada por el Covid-19 y las medidas que el Gobierno ha puesto en marcha para luchar contra la enfermedad.

Allí, el ministro ha comentado que, en el citado ensayo, denominado ‘EPICOS’, comenzará en las próximas semanas, y en el mismo, van a participar 62 hospitales de 13 comunidades autónomas, así como 4.000 profesionales como, por ejemplo, médicos, enfermeros, celadores o farmacéuticos técnicos de Radiología y Laboratorio.

“Quiero destacar que se trata del mayor ensayo clínico de estas características en Europa y uno de los más grandes del mundo”, ha aseverado Illa, para asegurar que se espera que los primeros resultados se obtengan en unas cuatro semanas.

Además, el ministro de Sanidad ha explicado a los grupos parlamentarios que este trabajo va a permitir también evaluar diferentes alternativas farmacológicas para prevenir el desarrollo de la enfermedad por Covid-19 mejorando la protección del personal sanitario. Por ello, se administrará de manera preventiva y aleatoria uno o dos principios activos de medicamentos que se compararán con un grupo placebo, siguiendo 19 las indicaciones que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dado a la comunidad científica en este tipo de ensayos.

Dicho esto, Illa ha recordado otras investigaciones sobre el coronavirus a las que también está apoyando el Gobierno, subrayando que, de forma conjunta con el Ministerio de Ciencia y a través del Instituto de Salud Carlos III, se ha aprobado la financiación de seis nuevos proyectos de investigación a través del Fondo Covid-19, los cuales se unen a otros dos.

En concreto, cinco de estos trabajos se dirigen a encontrar nuevos tratamientos para la prevención del Covid-19, así como para diferentes fases de la enfermedad; mientras que el sexto pretende confirmar la eficacia de un nuevo test de diagnóstico rápido que, tal y como ha comentado, permitirá reducir el tiempo de espera que requieren los PCR gracias a una nanotecnología que permite el tintado en las muestras del paciente, lo cual podría facilitar y agilizar la lectura de los resultados.

El número de hospitalizados no baja lo esperado

En otro orden de cosas, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, ha celebrado que el número de hospitalizados y casos graves por coronavirus en España se haya reducido en los últimos días, pero ha reconocido que las autoridades sanitarias esperaban un descenso aún mayor.

“Estamos consiguiendo, al menos por ahora, que las UCI no hayan colapsado, y que los hospitalizados y casos graves se hayan reducido, no tanto como nos hubiera gustado, pero sí lo suficiente como para que el sistema se pueda hacer cargo de ellos”, ha señalado Simón por videollamada durante la rueda de prensa tras el Comité de Gestión Técnica del Coronavirus.

Por otra parte, la directora adjunta del CCAES, María José Sierra, ha rechazado nuevamente que se hagan comparaciones entre la mortalidad recogida por el Sistema de Vigilancia de la mortalidad diaria (MoMo), del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y los datos oficiales de muertos con coronavirus, que notifican las comunidades autónomas al Ministerio de Sanidad.

Según MoMo, la mortalidad por todas las causas se ha disparado en España en un 40 por ciento entre el 17 y el 31 de marzo, en comparación con los valores previstos para estas fechas, coincidiendo con el pico del coronavirus. Sierra ha argumentado, en cualquier caso, que este sistema “no tiene que ver con la vigilancia de cada caso” de Covid-19, y que la definición de muerte con coronavirus es un protocolo que sigue las directrices de Europa y de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La epidemióloga ha señalado que el sistema MoMo lleva “muchos años funcionando” en España, pero “arroja otro tipo de datos que no son comparables” con los fallecidos oficiales con Covid-19, que recogen a toda aquella persona que ha muerto y fue diagnosticada con un test positivo. “Son sistemas que de verdad no se pueden mezclar. El sistema MoMo nos ayudará a ver bien el impacto después, pero en estos momentos no podemos compararlos”, ha defendido.