El servicio de rehabilitación del Hospital Ramón y Cajal de Madrid ha reunido en un manual sus buenas prácticas en rehabilitación. Este está editado con apoyo de Grünenthal y disponible en la web Dolor.com. El documento está orientado a exponer la Medicina del “buen hacer” y a promover la excelencia en el manejo de diferentes patologías que tratan los rehabilitadores. Todo partiendo de la evidencia científica disponible y de la experiencia del Servicio.

Con el objetivo de evitar la variabilidad clínica, el servicio de rehabilitación del Hospital Ramón y Cajal ha desarrollado una serie de “protocolos de manejo”. Estas incluyen las diferentes patologías que requieren un abordaje multidisciplinar que están incluidos en dicho manual. Los protocolos se han desarrollado “con el apoyo de la evidencia científica y siempre con el fin de mejorar la calidad asistencial”, según precisan sus coordinadoras, Blanca Palomino y Belén Alonso.

Tal y como explica Blanca Palomino, “la especialidad de rehabilitación está presente cada vez en más procesos asistenciales”. No obstante,  una especialidad muy transversal y con un creciente protagonismo en la mejora de la situación funcional y en la prevención de la discapacidad. La misma detalla que una de las primeras unidades multidisciplinarias fue la de Rehabilitación Cardiaca, que ya cuenta con una amplia trayectoria. “Ha sido el marco de referencia para la creación de nuevos protocolos o programas de rehabilitación”, apostilla.

La importancia del dolor en rehabilitación

En este sentido, el papel del médico en  rehabilitación es fundamental. No solo en la valoración, también cuantificación del dolor durante el tratamiento rehabilitador. También en la prescripción de las diferentes alternativas terapéuticas para el manejo de estas patologías. Estas engloban desde el manejo farmacológico, las técnicas diagnósticas e intervencionistas, la indicación del ejercicio y la educación del paciente.

“Actualmente contamos con programas de abordaje multidisciplinar en suelo pélvico, parálisis facial, disfagia, linfedema, fibrosis quística y orto-geriatría. Es nuestra intención seguir creciendo en el marco conceptual de buenas prácticas. Todo ello considerando el abordaje multidisciplinar de las distintas patologías que vemos en rehabilitación. El objetivo de estos programas es consensuar líneas de actuación y mejorar el circuito y la calidad asistencial del paciente”, concluye Palomino.