Un tercio de la mortalidad mundial se debe a enfermedades cardiovasculares (ECV), según un artículo dirigido por el cardiólogo español Valentín Fuster. Las principales conclusiones se han publicado en el Journal of the American College of Cardiology. Este proyecto ha analizado las consecuencias de las ECV durante los últimos 30 años en todo el mundo.

La cardiopatía isquémica y los accidentes cerebrovasculares, entre otras patologías cardiovasculares, son la principal causa de muerte. Además, ha aumentado la discapacidad provocada por estas patologías y también han subido los costes en la atención médica.

El estudio Global Burden of Diseases es un proyecto internacional que ha valorado la carga de enfermedades a nivel mundial, regional y nacional entre 1990 y 2019. Los autores de esta iniciativa han empleado todas las fuentes de datos disponibles a nivel poblacional sobre incidencia, prevalencia, letalidad, mortalidad y riesgos para la salud de 204 países y territorios.

El principal autor ha sido Valentín Fuster, director del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), director del Mount Sinai Heart y director médico del Hospital Mount Sinai de Nueva York. Según este especialista en Cardiología, “existe una necesidad imperiosa de centrarse en la implementación de las políticas de salud e intervenciones existentes si el mundo quiere cumplir las metas del Objetivo de Desarrollo Sostenible”. Entre otros objetivos, se ha fijado la reducción del 30% de la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles para 2030.

“Frente a una pandemia viral global, debemos enfatizar más los compromisos globales para reducir el sufrimiento y la muerte prematura causados por las ECV, lo que limita el desarrollo saludable y sostenible de todos los países del mundo”, ha manifestado Valentín Fuster.

Envejecimiento de la población

El envejecimiento de la población y los factores de riesgo de ECV han sido algunos de los aspectos analizados. Otros factores investigados han sido las diferencias de sexo, los patrones regionales o la evolución de la epidemiología de la enfermedad.

Por su parte, Gregory A. Roth, autor del artículo y profesor en la Universidad de Washington (EE.UU.), también ha señalado que “los patrones globales de enfermedad cardiovascular global tienen implicaciones significativas para la práctica clínica y el desarrollo de políticas de salud pública”. En este sentido, ha apuntado que “son necesarias estrategias viables y asequibles para la prevención y el control de las enfermedades cardiovasculares y para monitorizar los resultados”.

Enfermedades cardiovasculares en el mundo

La investigación ha aportado datos significativos, como el aumento de las enfermedades cardiovasculares en prácticamente todo el mundo. Su incidencia ha pasado de 271 millones en 1990 a 523 millones en 2019. El número de fallecimientos por ECV también ha aumentado de forma progresiva, de 12,1 millones en 1990 a 18,6 millones en 2019.

En 2019, la mayoría de los casos de muertes por enfermedades cardiovasculares se produjeron por accidente cerebrovascular y cardiopatía isquémica. En 2019, las ECV han causado 9,6 millones de muertes de hombres y 8,9 millones de mujeres. Esta cifra supone cerca de un tercio de todas las muertes a nivel mundial. Más de 6 millones de estas se produjeron en personas de entre 30 y 70 años. China, seguida de India, Rusia, EE.UU. e Indonesia, encabezan esta lista.