En dos meses, el número de vacunas en investigación para buscar una solución al coronavirus se ha multiplicado por seis, lo que muestra el esfuerzo investigador sin precedentes en esta crisis, fruto de la colaboración público-privada en todo el mundo. En concreto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya tiene registros de hasta 124 vacunas en investigación en todo el mundo. De las mismas, 10 ya están en fase de investigación en humanos.

Asimismo, de estas 10 vacunas, dos de ellas ya se encuentran en ensayos de fase II. Según los datos a 22 de mayo, estas dos vacunas serían la desarrollada en China por la compañía CanSino Biological y la que investiga en EE.UU el laboratorio Moderna Therapeutics. Estas dos vacunas utilizan plataformas de desarrollo diferentes, lo que aumentará las posibilidades de éxito.

Respecto a las otras ocho vacunas que están realizando ensayos en humanos, aparecen una de la compañía estadounidense Pfizer, que desarrolla su proyecto junto al laboratorio alemán Biontech, y otra de la farmacéutica británica AstraZeneca, que investiga junto a la Universidad de Oxford. Los otros seis proyectos probados en humanos son los de dos laboratorios estadounidenses, Inovio Pharmaceuticals y Novavax, y los de cuatro chinos, dos de la compañía Sinopharm, uno de Sinovac y otro de la Academia de Ciencias Médicas de China.

Fases preclínicas

Si bien estos son los proyectos más avanzados, quedan otras 114 vacunas que siguen en investigación. De las mismas, destacan las investigaciones de la farmacéutica británica GSK, con cuatro proyectos en marcha sobre vacunas, todos ellos en asociación, con los laboratorios Innovax, Clover Biopharmaceuticals, Sanofi y un cuarto con la Universidad de Queensland y la compañía Dynavax; el proyecto de la propia Sanofi, que desarrolla una vacuna junto a la biotecnológica Translate Bio; la investigación del laboratorio estadounidense Johnson & Johnson junto a la Autoridad para la Investigación y el Desarrollo Biomédico Avanzado (Barda) de EEUU, que ya ha comenzado la producción a riesgo en sus instalaciones de Leiden (Países Bajos), y la vacuna en investigación de la compañía japonesa Daiichi-Sankyo, en colaboración con la Universidad de Tokio.

Entre las vacunas candidatas en fase preclínica también se encuentran los dos proyectos desarrollados en España por el Centro Nacional de Biotecnología, perteneciente al Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CSIC).

Por último, cabe recordar que en el momento en que alguna de estas vacunas haya superado todos los ensayos de seguridad y eficacia, las compañías farmacéuticas se han comprometido a que estos tratamientos sean asequibles y estén disponibles en todo el mundo de manera equitativa.