Los recuerdos vinculados a la música de experiencias vitales activan partes del cerebro distintas a las involucradas en el proceso natural de recordar. Esta es una de las conclusiones de un nuevo trabajo liderado en el Barcelonaβeta Brain Research Center (BBRC), el centro de Investigación de la Fundación Pasqual Maragall.  En concreto, este trabajo ha tratado de responder a la pregunta de por qué los recuerdos vinculados a la música persisten en fases avanzadas del alzhéimer.

Para ello, los investigadores han analizado el vínculo entre los recuerdos musicales y las redes cerebrales encargadas de la atención y procesamiento perceptivo. Así, han analizado con resonancia magnética las redes cerebrales activadas al escuchar música relacionada con recuerdos y música sin vinculación a memorias personales.

Recuerdos vinculados a la música

El estudio recuerda que la mayoría de las personas tienen una «banda sonora» de su vida. Es decir, un conjunto de piezas musicales especiales estrechamente relacionadas con experiencias biográficas. Los recuerdos autobiográficos (AM, Autobiographical Memories) y la escucha de música (ML, Music Listening) son procesos mentales complejos que son conducidos por redes neuronales diferenciadas.

En concreto, los investigadores han detectado la existencia de una red cerebral específica para el acceso a los recuerdos vinculados con la música. Este hecho sugiere que la relación entre la música y los recuerdos vinculados a la música sería atencional. Por tanto, estaría directamente relacionada con la percepción. Esto la diferencia de la manera natural de recordar hechos autobiográficos. La misma está típicamente asociada con la red neuronal por defecto. Esta, precisamente, es la que se ve afectada desde fases tempranas del alzhéimer.

A modo de conclusión, Carles Falcon, investigador del Grupo de Investigación en Neuroimagen del BBRC, explica que esta línea de investigación está todavía en fase preliminar. Sin embargo, la relación con la persistencia de los recuerdos relacionados con la música en las últimas etapas de la enfermedad de Alzheimer, podría permitir abrir un camino al estudio de cómo la música puede hacer que algunos recuerdos, que de otra forma se perderían, persistan.