Uno de los pilares esenciales en el abordaje de las enfermedades se centra en el conocimiento y la actitud del propio paciente. Vivimos en la era del paciente informado y empoderado, capaz de tomar decisiones sobre su propia salud, en colaboración con los responsables sanitarios. Sin embargo, también estamos rodeados de un exceso de información sobre salud, alguno sin ningún rigor, que pueden desvirtuar la formación que reciben los pacientes.

En este contexto, surge la Escuela Gallega de Salud para Ciudadanos que, este año, ha cumplido sus 10 años de vida. Dependiente de la Gerencia del Servicio Gallego de Salud y perteneciente a la Red de Escuelas de Salud para la Ciudadanía del Ministerio de Sanidad, su misión es la formación de pacientes, familias y ciudadanos con el objetivo de mejorar sus conocimientos en relación a su salud. De este modo, se busca mejorar la calidad de vida de la población, que conozcan cómo funcionan los servicios sanitarios y potenciar su participación segura en las decisiones sobre sus procesos de salud y enfermedad.

Josefina Monteagudo, directora de la Escuela Gallega de Salud para los ciudadanos, nos explica cómo ha ido cambiando la relación de los pacientes con la salud en la era de las tecnologías. “En lo que se refiere a la salud de cada persona y su relación con el sistema sanitario y los profesionales que les atienden, las posibilidades de interrelación se han multiplicado”, asegura.

“En nuestra comunidad autónoma, aprovechamos las ventajas que proporcionan estas tecnologías en multitud de aplicaciones: desde la realización de trámites -como peticiones de cita o los relacionados con la tarjeta sanitaria-; a la disponibilidad de apps para comunicarte con el 061, para registrar tus vacunas, para localizar servicios, para realizar sugerencias o poner una queja, entre otros; o disponer de una plataforma a través de la que puedes acceder y consultar, de forma segura, tus informes, tratamientos, citas, resultados de pruebas o suscribirte a un sistema de avisos”, subraya Monteagudo.

Prioridades de la Escuela

Entre los principales objetivos que se ha marcado la Escuela Gallega, tal como nos expone su directora, destacan: la educación sanitaria de los ciudadanos mediante la dotación de conocimientos y habilidades sobre cuidados y autocuidados para potenciar los ‘pacientes activos’; el intercambio de conocimientos; y facilitar que se compartan experiencias entre pacientes, cuidadores y profesionales con guías y recursos de ayuda para mejorar la calidad asistencial, potenciar la figura del “paciente experto”.

En ese contexto, también se promueve la información y formación de las asociaciones de pacientes para reforzar su misión como vehículo de ayuda y autoayuda para sus miembros. Asimismo, hay programas destinados a mejorar la información clínica orientada a colectivos y asociaciones de pacientes con enfermedades y procesos crónicos, para que puedan adquirir las habilidades que les permitan gestionar mejor sus autocuidados al tiempo que se potencian estilos de vida saludables.

Otro campo de actuación se refiere a la dotación de conocimientos a los usuarios sobre el funcionamiento del sistema sanitario e informarles sobre el uso adecuado de los recursos, así como promocionar el conocimiento de los derechos y deberes que tiene el ciudadano en materia de salud.

En definitiva, unas prioridades orientadas a fomentar el conocimiento de aspectos que permitan mejorar la seguridad de pacientes en sus procesos de enfermedad, promover la participación de los ciudadanos en el sistema sanitario y favorecer la prevención de enfermedades y la promoción de la salud de la ciudadanía, subraya Monteagudo.

Formación online

Una de las principales vías a través de las que la Escuela Gallega de Salud para la Ciudadanía llega a la población es su portal digital mediante el cual se realizan formaciones digitales y se comparten recursos útiles para los pacientes. Todo ello con materiales avalados por el sistema público de salud que garantizan que su contenido es fiable, una manera -según apunta la subdirectora de la escuela- de contribuir a incrementar la capacidad del ciudadano de discriminar la información.

Entre la formación digital que tienen a disposición de la sociedad, cuentan con un Foro de Expertos, un espacio donde el ciudadano puede formular preguntas sobre una enfermedad concreta y un especialista en la materia les responde en tiempo real.

Unos foros de consulta que se quedan publicados en el histórico del portal para que puedan ser consultados posteriormente y resolver dudas de otros ciudadanos.

Otras formas de educación online son las publicaciones y los talleres sobre patologías crónicas con más prevalencia en los que incluyen herramientas pedagógicas interactivas. Uno de los últimos que se ha realizado a través de la web es un Curso sobre Terapia Inhalatoria, centrado en el correcto uso del nuevo inhalador BAI (Breath Actuated Inhaler, por sus siglas en inglés), que complementa otro curso online para el Correcto Uso de los Inhaladores con material interactivo en el que se enseña el manejo de los diferentes dispositivos que existen, cuestionarios de autoevaluación, recursos y bibliografía utilizada.

La educación digital se completa con cursos presenciales que se desarrollan en aquellos lugares que lo solicitan a la Escuela Gallega de Salud para Ciudadanos, tal como nos comenta su directora.

Gran aceptación

La formación, tanto presencial como online, que pone a disposición de los pacientes la Escuela es uno de los servicios más utilizados. Por ofrecer algunos datos ofrecidos por el Servicio Gallego de Salud, hasta diciembre de 2018 se realizaron un total de 1.327 actividades formativas (cerca de 4.800 horas) en las que participaron más de 26.500 personas. Sesiones educativas en las que han participado 2.300 especialistas de diferentes áreas sanitarias, dando respuesta a las asociaciones de pacientes, servicios sociales y entidades de toda la comunidad autónoma.

En lo que se refiere a la página web de la escuela, a finales de septiembre cuenta con un registro de algo más de 484.000 visitas.

Entre los principales beneficios sobre los propios pacientes, Josefina Monteagudo nos señala los reportados por los pacientes con enfermedades crónicas, a los que califica de “más proactivos en el mantenimiento de su salud y los que hacen un uso más adecuado de los recursos y, por ende, de su tratamiento”.

Retos de futuro

Tras una década de buen hacer, Monteagudo asegura que la Escuela Gallega de Salud para Ciudadanos está abierta a nuevas propuestas de mejora para hacerla más efectiva, adecuarla a las necesidades sociales e individuales de las personas, y adaptar su forma de trabajo y de interacción a los últimos avances.

En ese contexto, se enfrenta a una nueva etapa con varios retos por delante entre los que se encuentran: ampliar su red autonómica de pacientes, ciudadanos y profesionales colaboradores para que aporten su conocimiento y experiencia; una red que favorezca la participación ciudadana en la mejora de la sostenibilidad del sistema de salud; y una red que facilite la información necesaria para favorecer la gestión de la cronicidad, mejorar la seguridad de pacientes y fomentar la alfabetización sanitaria.