El Consejo General de Enfermería y la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) han firmado un documento de trabajo, titulado ‘Actuación de la Enfermera/o en el ámbito de los cuidados en situaciones de Urgencias y Emergencias’. Su objetivo es pedir que la formación de las enfermeras de Urgencias y Emergencias sea “homogénea” en toda España.

“Con este documento delimitamos claramente el ámbito de actuación específico de las enfermeras en las urgencias y emergencias”, exponen los expertos. “Pretendemos que sirva de base a la hora de reconocer este ámbito de actuación enfermero”. Tal y como manifiestan, los cuidados que prestan las enfermeras de Urgencias y Emergencias son diferentes a los de una enfermera generalista.

Hay que recordar que prácticamente en todo el territorio nacional, se solicita una preparación concreta para las enfermeras de Urgencias. Así, de forma tácita se aprueba por parte de las distintas administraciones una preparación específica, experta y avanzada. A juicio de ambas organizaciones, lo “deseable y necesario” es que las autonomías establezcan y fijen esas necesidades formativas. Pero que estas se establezcan en base a los documentos de competencias y actuación como el que se acaba de presentar y hacer público.

Competencias de las enfermeras de Urgencias

La sociedad actual demanda que los cuidados de Enfermería se adecuen a la situación de gravedad y se desarrollen con una profesionalidad fuera de toda duda. Por ello, la importancia del documento radica en que, el ámbito de actuación de las enfermeras en las situaciones de urgencias y emergencias, se dejan claramente delimitadas las competencias. Tanto desde el punto de vista asistencial, como desde la gestión, la docencia y la comunicación. Las mismas están basadas en la resolución 11/2019 aprobada desde el Consejo General de Enfermería en diciembre de 2019.

La vocal nacional de Enfermería de SEMES, Esther Gorjón, ha asegurado que para los profesionales significa un argumento más en el reconocimiento de una especialidad propia. “Estas competencias deberían exigirse a todos y cada uno de los enfermeros que trabajan en los servicios de urgencias y emergencias como garantía de su preparación. Los diferentes servicios de salud deberían velar por que sus profesionales las hayan adquirido”.