La Guía ‘Dolor cervical y lumbar agudo’ recoge una serie de pautas de actuación y seguimiento de esta problemática con el objetivo, entre otros, de prevenir su cronificación. La elaboración de este documento ha contado con el respaldo del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), a través de la Fundación para la Formación (FFOMC). Asimismo, la Guía tiene el aval de la Sociedad Española del Dolor (SED) y la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SemFYC), y está patrocinada por Zambon.

La finalidad de esta guía de práctica clínica, según José María Rodríguez Vicente, secretario general del CGCOM y coordinador general del proyecto, es que “el profesional pueda realizar un buen diagnóstico y tratamiento del dolor cervical y lumbar agudo”. De esta forma, por una parte se reduce la patología crónica asociada a estos dos tipos de dolor y, por otro lado, disminuyen los enormes costes asociados a estas patologías”. En definitiva, según ha añadido, “el gran beneficiado es, aparte del ciudadano, todo el Sistema Nacional de Salud (SNS), porque se consigue una disminución de la carga asistencial”.

Este proyecto es la continuación de una iniciativa que nació en 2002 a través de un convenio con el Ministerio de Sanidad para la realización de guías o pautas de actuación y seguimiento (PAS) dirigidas especialmente a médicos de Atención Primaria, y también al resto de especialistas. La Guía ‘Dolor cervical y lumbar agudo’ es una actividad de formación continuada y acreditada, a través del Campus Virtual de la Fundación (https://www.ffomc.org/PAS).

Dolor cervical y lumbar agudo

El coordinador científico de la Guía ha sido Juan Pérez-Cajaraville, director de la Unidad del Dolor de HM Hospitales. “El dolor es un elemento prioritario y transversal en el marco de las estrategias y políticas de salud del SNS”, ha comentado este especialista. El dolor lumbar agudo representa el 30 por ciento del total de dolor agudo, mientras que el dolor cervical supone el 15 por ciento.

Otra cifra significativa aportada por el doctor ha sido que el 80 por ciento de la población mundial experimenta dolor de espalda y/o cervical en algún momento de su vida. Y se estima que cerca del 10 por ciento del dolor agudo lumbar o cervical se cronifica, “quizás por no haber sido bien tratado inicialmente”, ha apuntado el especialista. “El dolor lumbar es la primera causa de incapacidad laboral temporal en nuestro país, seguida por la gripe; y la tercera causa es el dolor cervical”.

Continuidad asistencial

Gracias a esta Guía, ha señalado Pérez-Cajaraville, se podrá mejorar la continuidad asistencial, ya que el dolor es un síntoma “transversal que afecta a todas las especialidades médicas”. “Estoy seguro de que estas indicaciones serán un documento de debate de sesiones clínicas en los centros de Atención Primaria, Servicios de Urgencias y demás servicios hospitalarios”, ha añadido. “Es necesario prevenir la cronificación”, ha incidido. “La transición de dolor agudo a crónico es un proceso complejo, muy poco conocido por su difícil etiología”.

Aparte de la carga asistencial que supone el abordaje del dolor agudo, los expertos han resaltado las consecuencias en el ámbito laboral, económico, social, familiar o emocional, así como la reducción de la calidad de vida del paciente.

También han intervenido en la presentación del libro Elena Fernández Martínez, coordinadora técnica de la FFOMC, y Ana Suárez, responsable médico del área dolor de la compañía farmacéutica Zambon.