Desde que se constituyera en diciembre de 2020 la Mesa de la Profesión Farmacéutica, su trabajo se ha cristalizado en cuatro documentos que pronto verán la luz creados por cada uno de los grupos de trabajo en que se dividió el proyecto. De este modo, la atención integral marcada por la continuidad asistencial, la recertificación, la seguridad del paciente y las nuevas especialidades farmacéuticas componen los nudos clave de su hoja de ruta. El Congreso Nacional de Farmacia ha acogido una mesa en la que los participantes pudieron esbozar los objetivos en los que concretar desarrollo de la profesión y la filosofía que ha marcado este proceso: un objetivo poliédrico en el que se ven representados los intereses y las sensibilidades de todas las organizaciones colegiales, las sociedades científicas y los colectivos profesionales que forman parte de esta mesa.

Concretamente, para Jordi Camarasa, presidente de la Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Farmacia de España, “ha sido muy importante que se pusiera a debate los distintos desarrollos de la profesión, estamos construyendo un poliedro en cuyo diseño ha habido voluntad de avanzar, encontrar y reforzar aquellos puntos de unión que todos compartimos sobre el futuro de la profesión”.

Cristina Tiemblo, vicetesorera del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, explicó que, desde la constitución de esta iniciativa en 2020, en un momento difícil marcado por la pandemia, “vemos claramente la necesidad de hablar entre nosotros y se ha reforzado la unión de la profesión, hemos visto reforzados nuestros vínculos para dar servicios al paciente”. “Hemos contado con la participación de 14 instituciones, cada una con su perspectiva, pero hemos vivido un afán de superación para generar consenso. Independientemente de los ámbitos en que ejercemos lo importante es generar un consenso y conseguir una hoja de ruta para un trabajo que será el comienzo de algo con mucha proyección y futuro”, explicó Tiemblo, remarcando el “gran potencial de este consenso”.

Ese consenso ha tenido un objetivo claro: el paciente. Así lo indicó Elvira Moreno Campoy, de la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria. “Hemos podido llegar a acuerdos teniendo claro que el objetivo último es la salud del paciente, y concretamente orientándonos a la seguridad del paciente; esto nos ha permitido identificar problemas y áreas de mejora”.

Respecto a la formación especializada, José Martínez Olmos, ex secretario general de Sanidad, profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública y moderador de la mesa, “las organizaciones han definido formación especializada a la que podemos aspirar para que la sociedad reciba determinados servicios”. Por ello, “hay propuestas que aún no se han concretado, pero existe la demanda social”. “Asimismo, otra área sería la formación continua donde universidades y sociedades científicas tienen mucho que decir”, matizando que “una universidad pendiente de lo que la sociedad necesita es esencial”.

Cecilia Martínez Fernández-Llamazares, de la Sociedad Española de Farmacéuticos de Hospital, ha colaborado en el grupo de trabajo de Atención Integral al Paciente. “Necesitamos estar coordinados e integrados en esa atención; que todos los pasos dentro del proceso farmacoterapéutico estén integrados, donde el papel de cada uno esté bien clarificado y podamos garantizar la continuidad asistencial”, explico. Martínez también aportó algunas reflexiones en torno a la seguridad como uno de los temas más importantes. “Se ha posibilitado el desarrollo de tecnologías y tenemos que trabajar para que el sistema sea más seguro. Los errores humanos existen y existirán. La mejora del sistema globalmente nos permitirá avanzar. Contamos con muchas tecnologías en el proceso de uso del medicamento y su papel es esencial en cualquier escenario sanitario”.

En su opinión, “un aspecto unánime es mejorar la coordinación y la comunicación, no solo dentro del desarrollo profesional de la profesión farmacéutica, sino también mejorar la coordinación con el reto de profesionales utilizando medios instaurados y conocidos y  otros por desarrollar”. Además, quiso subrayar la participación de los propios estudiantes en estos debates.

Entre las claves de este trabajo de la Mesa de la Profesión Farmacéutica, Cristina Tiemblo citó el desarrollar protocolos de coordinados conjuntos, los programas de formación continuada comunes, la incorporación de los farmacéuticos comunitarios en las Comisiones de Uso Racional del Medicamento, o la recertificación como novedad, “vemos lo que ahora mismo es voluntario podrá ser un proceso obligatorio”, afirmó.

Los implicados destacaron que aún queda mucho por desarrollar en el mapa de competencias profesionales basado en una formación continua de calidad y acreditada. La mesa, constituida el pasado 22 de diciembre, está integrada por el Consejo General de Colegios Farmacéuticos, la Conferencia Nacional de Decanos de Farmacia, la Federación Española de Estudiantes de Farmacia (FEEF), la Real Academia Nacional de Farmacia, la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP), la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (SEFAC), la Sociedad Española de Farmacia Rural (SEFAR), la Fundación Pharmaceutical Care, la Asociación Española de Farmacéuticos de la Industria (AEFI), la Asociación Española de Laboratorio Clínico (AEFA), la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE) y la Federación de Distribuidores Farmacéuticos (FEDIFAR).