Una intervención de apoyo personalizada enfocada a la autogestión del asma en pacientes mayores diagnosticados con esta enfermedad respiratoria mejora su calidad de vida. Así se ha demostrado en un estudio clínico que incluyó a 391 personas de 60 años o más con asma, y cuyos resultados han sido publicados en la revista JAMA Internal Medine.

Uno de los principales problemas en el control del asma se refleja en una mala gestión por parte de los pacientes que incluye una mala técnica inhalatoria o la falta de cumplimiento terapéutico. Para solventar estos inconvenientes se suelen poner en marcha programas formativos y de apoyo que, de forma habitual, están dirigidos a una población joven.

Sin embargo, tal como se reseña en el estudio, las personas de más edad con asma -que representan el 7% de los mayores de 65 años- suelen presentar una cantidad mayor de síntomas y hospitalizaciones que los más jóvenes. Por otro lado, una formación sobre el control del asma puede llegar a ‘abrumar’ a las personas de más edad, motivo por el que los investigadores del estudio se decantaron por una atención personalizada de estos pacientes en función de sus propias circunstancias.

Los resultados evidenciaron que los pacientes que recibieron ese apoyo personalizado en la mejora de su autocontrol optimizaron el manejo de la enfermedad y mejoraron su calidad de vida, la adherencia al tratamiento y la técnica de inhalación, frente a los pacientes control. De hecho, solo el 6% de los mayores que recibieron la intervención visitaron el servicio de Urgencias por culpa del asma frente al 12% que lo hizo del otro grupo.

Esto se traduce en que los adultos mayores con asma pueden mejorar el control de esta afección respiratoria si adaptan las medidas de apoyo para su autocontrol a las barreras psicosociales, de salud, funcionales y cognitivas que tienen a la hora de controlar el asma.

Programa SAMBA

El estudio se dividió en tres líneas de investigación, desde febrero de 2014 hasta diciembre de 2017, evaluando la atención integral de apoyo al autocontrol en pacientes de 60 años en adelante con asma crónica y no controlada, en sus propios hogares o en las consultas de Atención Primaria en la ciudad de Nueva York. Los pacientes fueron identificados a partir de registros médicos electrónicos en un centro médico académico y un centro de salud federal.

El total de los pacientes participantes se dividieron en uno de los tres grupos a estudio: la intervención en su domicilio, la atención en el centro de salud o la atención habitual que venían recibiendo. Durante el ensayo se comparó la intervención denominada SAMBA (que se corresponde con la definición en inglés de Supporting Asthma Self-Management Behaviors in Older Adults), con la atención habitual que se les ofrecía a estos pacientes para el autocontrol del asma.

SAMBA es un programa que consiste en adaptar el apoyo del autocontrol del asma a las barreras psicosociales, de salud, funcionales, cognitivas y ambientales que tienen los pacientes a la hora de controlar el asma. La intervención SAMBA incluye 3 elementos: la detección de barreras para el autocontrol y control del asma; acciones dirigidas para abordar esas barreras; y refuerzo positivo en el tiempo.

A juicio de los investigadores, los resultados del estudio demostraron que el programa de intervención SAMBA es un modelo prometedor para la autogestión y el control del asma en personas mayores y, es más que probable, que pueda adaptarse a otras enfermedades crónicas que suelen afectar a este sector poblacional.