Investigadores españoles han desarrollado una nueva estrategia para mejorar la eficacia en el diagnóstico de tumores de páncreas y de vías biliares. Se trata de una aproximación basada en el análisis mediante secuenciación masiva del ADN presente en la bilis. Los resultados se han publicado en la prestigiosa revista Gut.

Para ello utiliza la colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE). Esta es una exploración habitual en el manejo de la estenosis (estrechamiento) de la vía biliar. Dicha prueba es útil para tomar imágenes radiológicas, obtener muestras del tumor y drenar la estenosis. Sin embargo, su sensibilidad para detectar lesiones malignas se sitúa alrededor del 50 por ciento. Por lo tanto, la ausencia de diagnóstico obliga a repetir pruebas invasivas. En consecuencia, pueden darse resecciones quirúrgicas innecesarias, lo que supone un riesgo para el paciente. Además de un incremento de los gastos.

Este nuevo estudio, denominado BileMUT, detecta mutaciones en el ADN presente en la bilis de los pacientes con cáncer. El mismo ha sido realizado en el Cima Universidad de Navarra y el Complejo Hospitalario de Navarra.

En concreto, este estudio analiza la bilis recogida durante la CPRE, de manera que no supone un riesgo adicional para los pacientes. El líquido biliar está en contacto directo con las células del sistema de conductos biliares, incluidas las células premalignas y malignas, si están presentes. Sin embargo, posteriormente se analiza la presencia de mutaciones del ADN aislado de la bilis. En concreto, en pacientes que recibieron un diagnóstico inicial benigno o indeterminado.

Tumores de páncreas y de vías biliares

Los resultados obtenidos indican que este estudio puede impulsar el diagnóstico y el tratamiento de los pacientes con estenosis biliar y sospecha de tumor de páncreas o de vías biliares.

“BileMUT puede cambiar el escenario diagnóstico en un ámbito que aún está lejos de ser satisfactoriamente resuelto. Además, también puede ayudar a seleccionar a los pacientes que serán tratados con nuevos fármacos personalizados. Su aplicación puede evitar la repetición de los procedimientos diagnósticos, disminuyendo el riesgo de complicaciones, así como los gastos médicos adicionales”, aseguran los investigadores.

Cada año se diagnostican en España aproximadamente 3.000 nuevos pacientes con colangiocarcinoma. Este es el tumor de las vías biliares más frecuente. Igualmente se contabilizan 8.700 con adenocarcinoma de páncreas. Estos tumores se detectan con frecuencia en estadios avanzados, lo que dificulta su tratamiento quirúrgico. Por tanto, su abordaje temprano es esencial para mejorar el pronóstico de estos pacientes.