Las leucodistrofias son un grupo heterogéneo de enfermedades raras de origen genético difíciles de diagnosticar. Ahora, una nueva estrategia de medicina genómica permite mejorar su diagnóstico. En concreto, la misma ha mejorado la tasa diagnóstica, ha permitido descubrir nuevos genes causantes de estas enfermedades y ha ampliado los cuadros clínicos descritos.

La estrategia utilizada combina el análisis de exomas y genomas. Todo ello mediante un algoritmo computacional, que utiliza los datos clínicos de los pacientes para generar redes de interactomas y priorizar variantes. También realiza estudios funcionales en células derivadas de los pacientes para confirmar variantes de significado incierto. Además, intervienen los neurólogos en todo el proceso. Desde la descripción exhaustiva del caso a la selección de variantes.

En el estudio han participado departamentos de neurología pediátricos y de adultos de diversos hospitales terciarios españoles. El mismo ha sido liderado por Aurora Pujol, médico genetista y profesora ICREA en el Institut d’Investigació Biomèdica de Bellvitge (IDIBELL) y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras (CIBERER).

Mejorar el diagnóstico de las leucodistrofias

Las leucodistrofias afectan a la mielina, la substancia blanca del cerebro. Hasta el momento, se han identificado más de 100 genes causantes de estas patologías. Con las aproximaciones actuales, se obtiene el diagnóstico molecular solo en la mitad de los pacientes.

Este nuevo estudio confirma la gran heterogeneidad genética de las leucodistrofias, con 57 genes identificados en los 91 casos diagnosticados. Además, muchos de estos genes no están asociados con el concepto clásico de las leucodistrofias. Es por ello que no estaban incluidos en los paneles NGS que se utilizan actualmente para su diagnóstico.

De esta forma, este análisis ha conseguido llegar al diagnóstico de las leucodistrofias en seis meses de media. Un gran avance en comparación con la odisea diagnóstica previa de estos casos, que se alargaba una media de 10 años.