Una vacuna experimental contra el virus sincitial respiratorio (RSV), una de las principales causas de muerte por enfermedades infecciosas en recién nacidos y niños pequeños, se ha mostrado prometedora en un ensayo clínico en fase 1 en humanos, según publican en la revista Science un equipo de investigadores de la Universidad de Texas, en Austin (Estados Unidos).

El investigador que ha dirigido el ensayo, Jason McLellan, explica que una dosis de su candidato a la vacuna DS-Cav1 provocó un gran aumento en los anticuerpos neutralizantes de RSV, que se mantuvieron durante varios meses.

McLellan, y su equipo han adoptado un nuevo enfoque para el desarrollo de su candidato a vacuna llamado diseño de vacuna basada en la estructura, distinto a los métodos tradicionales utilizados durante más de 50 años y que hasta ahora ninguno ha funcionado.

Ya se sabía que cierta parte del RSV, llamada proteína F, activa el sistema inmunitario humano para producir anticuerpos. Pero esta proteína cambia de forma: antes de infectar una célula, toma una forma y luego, durante la infección, cambia a una segunda forma.

Si el sistema inmunitario encuentra un virus RSV con la proteína F en la primera forma, produce anticuerpos potentes. Pero si la proteína está en la segunda forma, se generan menos anticuerpos y no son muy efectivos. La producción de vacunas contra el RSV utilizando métodos tradicionales generalmente conduce a proteínas F en la segunda forma y una respuesta deficiente de anticuerpos.

Aquí es donde entra en juego el enfoque basado en la estructura. Primero, los investigadores utilizaron cristalografía de rayos X para determinar la estructura a nivel atómico de la proteína F en la primera forma. Luego, rediseñaron la proteína F para eliminar su capacidad de cambio de forma, bloqueándola en la forma que provoca los mejores anticuerpos.

En 2013 probaron varias versiones como vacuna en modelos experimentales. Estas variantes de proteínas provocaron altos niveles de anticuerpos neutralizantes y protegieron a los sujetos contra la infección por RSV.
El candidato seleccionado para evaluación clínica más prometedor fue DS-Cav1, y posteriormente se procedió a su fabricación.

El informe de Science es un análisis provisional de los datos de los primeros 40 voluntarios adultos sanos inscritos en el ensayo, que comenzó en 2017. Los investigadores descubrieron que el candidato a la vacuna provoca un aumento de más de 10 veces los niveles de anticuerpos neutralizantes del RSV, en comparación con el número de anticuerpos que una persona produce naturalmente en la vida a partir de la exposición más temprana al RSV.

Los resultados son prometedores, pero McLellan quiere verlos en perspectiva. “La Fase 1 simplemente pregunta: ¿es seguro y está provocando los tipos de anticuerpos y la respuesta que esperábamos ver?. Todavía necesita pasar por la Fase 2 y la Fase 3, observando la eficacia y si está reduciendo la gravedad de la enfermedad o las hospitalizaciones”, puntualiza McLellan.

Muchos fármacos no logran superar los ensayos clínicos. Pero si este lo hace, u otro basado en la misma estructura de proteína F, McLellan cree que podría ser un cambio muy importante en la prevención de infección causada por del virus respiratorio sincitial.