Una nueva investigación ha demostrado que una prueba simple y barata puede ayudar a identificar quién está en riesgo de desarrollar cáncer colorrectal, ayudando al diagnóstico temprano y potencialmente salvando vidas, según publican sus autores en el ‘British Journal of Cancer’.

Dirigido por la Universidad de Exeter y apoyado por la Península y las Alianzas contra el Cáncer de Somerset, Wiltshire, Avon y Gloucestershire, y por Cancer Research UK CanTest Collaborative, en Reino Unido, el un nuevo estudio examinó datos de casi 4.000 pacientes de 50 años o más.

La investigación involucró a todos los proveedores de atención médica en el suroeste de Inglaterra que adoptaron un nuevo enfoque. Durante seis meses, proporcionaron la prueba inmunoquímica fecal (FIT), que cuesta alrededor de 4 libras esterlinas (unos 4,50 euros) y puede detectar rastros de sangre oculta en las heces.

La prueba se administró a cualquier persona con síntomas de bajo riesgo de cáncer colorrectal. De junio a diciembre de 2018, 3.890 pacientes recibieron el FIT. De ellos, 618 dieron positivo en sangre en las heces, 43 de los cuales habían recibido un diagnóstico de cáncer colorrectal dentro de los 12 meses. En el grupo que dio negativo, solo ocho fueron diagnosticados con cáncer colorrectal un año después.

La doctora Sarah Bailey, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Exeter, quien dirigió el estudio, resalta: “Nuestros hallazgos son muy emocionantes: demostramos que esta prueba simple y económica funciona excepcionalmente bien en este grupo de pacientes con síntomas de bajo riesgo, para rápidamente e informarnos con precisión quién es probable que no tenga cáncer colorrectal y quién debe ser referido para investigación”.

A su juicio, “en un momento en que los servicios hospitalarios enfrentan un retraso como resultado de las medidas COVID-19, tomar esta decisión rápidamente puede garantizar que se investigue a las personas adecuadas y tratado lo más rápido posible, lo que puede ayudar a salvar vidas”.

“Sabemos que la FIT ha acelerado el interés en cómo se puede utilizar FIT en otros pacientes, como aquellos con síntomas que tienen un mayor riesgo de ser cáncer colorrectal y ahora estamos pidiendo que la FIT sea evaluada para su uso en todo el espectro de atención médica,no solo en la atención primaria, y en combinación con otros marcadores clínicos de cáncer, como los resultados de los análisis de sangre”, añade.

El cáncer colorrectal tiene una alta tasa de mortalidad: cada año, se diagnostican 1,8 millones de casos en todo el mundo y causa 900.000 muertes anuales. Las solicitudes de investigaciones de cáncer colorrectal urgentes se han más que duplicado desde 2012. Esto se debe en parte a la conciencia entre los médicos de que los síntomas aparentemente de bajo riesgo pueden presentarse posteriormente como una emergencia, con la supervivencia al cáncer más baja.

El doctor Joe Mays, de Peninsula Cancer Alliance, que reúne a líderes de diferentes fondos hospitalarios para mejorar el diagnóstico y la atención del cáncer en su área, destaca que “l análisis rápido y sólido ha generado la evidencia para que los médicos utilicen la prueba FIT con confianza”.

Resalta que “esto condujo a una reducción en las tasas esperadas de colonoscopia, y nos ayudó a construir un caso comercial para la puesta en marcha continua de este servicio. Generar confianza y familiaridad con la prueba nos ayudó a manejar una crisis en la capacidad de endoscopia causada por el COVID-19. pandemia. Ahora estamos ansiosos por evidenciar el desempeño de la prueba en poblaciones de mayor riesgo”, asegura.

Por su parte, la doctora Jodie Moffat, jefa de diagnóstico temprano de Cancer Research UK, explica que “la FIT ya se está utilizando para personas que no tienen síntomas en el programa de detección intestinal. Por lo tanto, es fascinante ver cómo esta prueba también se puede utilizar en pacientes con baja síntomas de riesgo para identificar quién necesita más investigación”.

“Como con todas las pruebas, la FIT no es perfecta y algunos casos pueden pasarse por alto –reconoce–, por lo que es importante que cualquier persona cuyos síntomas persistan, cambien o empeoren se comuniquen con su médico de cabecera, incluso si recientemente han tenido un resultado negativo en la prueba”.