Una prueba usada en la actualidad para guiar el tratamiento la quimioterapia en cáncer de mama puede servir para conocer la eficacia de la radioterapia, según han comprobado expertos del SWOG Cancer Research Network en un estudio publicado en la revista ‘JAMA Oncology’.

Conocido como la ‘puntuación de recurrencia de 21 genes’, la prueba es un análisis personalizado de la actividad estos genes encontrados en el tejido tumoral de mama de una paciente. El puntaje se puede usar para predecir si, después de someterse a una cirugía, es probable que el cáncer de mama de esa paciente metastatice a otra parte de su cuerpo, como los huesos o los pulmones, o si esa paciente probablemente se beneficiará del tratamiento de quimioterapia.

En este sentido, los resultados del estudio sugieren que los pacientes con un índice de recurrencia de 21 genes intermedio o alto tienen más probabilidades de ver que su cáncer regrese a la mama y los ganglios linfáticos cercanos y que, por lo tanto, podrían beneficiarse de la radiación.

Por tanto, y a falta de más estudios que lo confirmen, el puntaje de recurrencia puede ser una herramienta adicional efectiva, junto al tamaño o la etapa del tumor, que los médicos pueden usar para determinar si se recomienda la radioterapia en pacientes cuyo cáncer requiere de una radiación incierta.

“Los oncólogos radioterapeutas quieren estas herramientas porque pueden ayudar a sus pacientes. El tratamiento con radiación puede ayudar a eliminar las enfermedades locales, salvando o alargando la vida de un paciente. Además, omitir el tratamiento con radiación podría ahorrarles dolor, tiempo y costo a otros pacientes”, han dicho los investigadores.

La prueba de puntuación de recurrencia de 21 genes se vende como ‘Oncotype DX Breast Recurrence Score’ y fue desarrollada por la empresa Genomic Health. En múltiples estudios de investigación, se ha demostrado que la prueba predice la probabilidad de recurrencia de la enfermedad y la quimioterapia en pacientes con cáncer de mama invasivo en etapa temprana.