La inmunización de modelos experimentales con una nueva vacuna que consiste en partículas de hongos cargadas con proteínas de ‘Staphylococcus aureus'(S. aureus), protege contra la infección por esta bacteria, según un estudio publicado en la revista ‘PLOS Pathogens’ por David Underhill del Cedars-Sinai Medical Center y colegas.

‘S. aureus’ es una de las infecciones bacterianas más comunes en todo el mundo, y las cepas resistentes a los antibióticos, como ‘S. aureus resistente a la meticilina’ (MRSA), son una gran amenaza y una carga para la salud pública, ya que no solo infecta a pacientes inmunodeprimidos, sino también a individuos sanos, y se ha extendido rápidamente desde el entorno sanitario a la comunidad exterior.

Las vacunas dirigidas al ‘S. aureus’ han fracasado en los ensayos clínicos y la razón de esta falta de éxito sigue sin estar clara. Dado que este patógeno continúa propagándose rápidamente a escala mundial, es vital que se desarrollen nuevos enfoques para la vacunación contra esta bacteria.

Estimulación de la inmunidad antifúngica

Las personas inmunodeprimidas, como los pacientes con VIH, son muy susceptibles a las infecciones por ‘S. aureus’, y también tienen un mayor riesgo de desarrollar infecciones por hongos. Con base en esta evidencia, Underhill y sus colegas probaron si la estimulación de la inmunidad antifúngica promovería el tipo de respuestas inmunitarias necesarias para una defensa eficaz del huésped contra el ‘S. aureus’.

Los investigadores desarrollaron una nueva vacuna llamada 4X-SA-GP, que consiste en partículas de beta-glucano fúngico cargadas con cuatro proteínas de ‘S. aureus’. Los modelos experimentales se vacunaron una vez a la semana durante tres semanas con 4X-SA-GP, y luego les inyectaron ‘S. aureus’ cuatro u ocho semanas después.

Las respuestas de anticuerpos y de células T protectoras inducidas por vacunación, y las respuestas de células T en particular fueron esenciales para la protección inducida por vacuna contra la infección por ‘S. aureus’.

Además, los modelos experimentales tenían niveles de anticuerpos detectables y niveles reducidos de ‘S. aureus’ en el bazo y los riñones ocho semanas después de la inmunización. Según los autores, este trabajo amplía potencialmente el uso del sistema de vacuna de partículas de beta-glucano para una vacuna muy necesaria dirigida contra el ‘S. aureus’.

"Necesitamos algunos enfoques nuevos y creativos para explorar hacia el desarrollo de una vacuna contra el ‘S. aureus’, y estamos entusiasmados de compartir nuestras experiencias recientes con partículas fúngicas cargadas con antígeno", los autores concluyen.