Las unidades multidisciplinares médico-enfermería en Dermatología se han convertido en fundamentales. Especialmente, para hacer una valoración global del paciente en la psoriasis o la dermatitis atópica. Así se ha puesto de manifiesto en la jornada ‘Avanzando en el cuidado de los pacientes dermatológicos’. En la misma, organizada por AbbVie, han participado profesionales del Hospital Universitario La Paz (Madrid).

Otro de los temas abordados es que en las enfermedades dermatológicas existe una transición natural de Dermatología pediátrica a adulta. Y es que, como señalaban los especialistas, no existe como tal una especialidad al margen de la Dermatología que esté enfocada en los menores.

En este sentido, se señalaba que esa transición no debe ser rígida. Adquirir madurez, saber cómo controlar la enfermedad, así como ser responsables y conscientes de la enfermedad son factores clave que marcarán esa transición. La enfermería también juega un papel relevante en esta transición. Para ello, estos profesionales deben de disponer de los recursos necesarios, así como del tiempo para la atención del paciente pediátrico, que siempre requerirá más que el adulto.

Unidades multidisciplinares médico-enfermería

En cuanto a las unidades multidisciplinares médico-enfermera, los expertos señalaban que las mismas aún no existen en todos los hospitales españoles. Sin embargo, su existencia es clave para permitir “salir del ambiente hospitalario y hacer una atención domiciliaria o de más proximidad”. Así lo destacaba Raúl de Lucas, jefe de la Sección de Dermatología Pediátrica del Hospital Universitario La Paz (Madrid).

“Este trabajo en equipo es fundamental para nuestros pacientes. En este sentido, debemos poner en valor el papel clave que juega enfermería en el control, manejo y acompañamiento de pacientes con enfermedades dermatológicas”, explicaba de Lucas.

Por su parte, Yolanda Gil, enfermera del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, destacaba que “médico y enfermería necesitan obligatoriamente entenderse. Tener una mutua colaboración y respeto. Ambas disciplinas tienen el deber de complementarse”. En este sentido demanda la participación de enfermería en las sesiones clínicas donde se presente cada caso clínico a todo el equipo, de tal forma que su abordaje en el proceso de salud sea completo.