Uno de cada 3 pacientes hospitalizados por COVID-19 en España desarrolló dificultad respiratoria y, uno de cada cinco, falleció.  Es decir, que la mortalidad por SARS-CoV-2 en España fue similar a la observada en algunas series de datos de China y de EE. UU., pero fue mayor que la descrita en Italia e inferior a la cifra observada en el Reino Unido. Estos son algunos de los principales resultados preliminares del primer gran registro clínico nacional multicéntrico sobre COVID-19.

El llamado Registro SEMI- COVID- 19  contiene datos de 12.213 pacientes y en el han participado 600 investigadores de casi 150 hospitales. Se trata de una iniciativa de la Sociedad Española de Medicina Interna, que contempla más de 300 variables sobre datos de pacientes COVID-19 hospitalizados ─dados de alta o fallecidos─ y permitirá obtener conocimiento sobre aspectos clínicos, diagnósticos, terapéuticos y pronósticos de la enfermedad por SARS-CoV-2.

En palabras de José Manuel Casas, responsable del Registro SEMI-COVID-19, primer firmante del artículo mencionado con anterioridad, indica que “este registro clínico permite conocer cuáles son las comorbilidades más frecuentemente detectadas entre los pacientes españoles con COVID-19, en comparación a pacientes de otros países, así como cuáles son sus síntomas más habituales a la llegada al hospital o cuáles han sido los valores anormales detectados, de forma más usual, en las pruebas de laboratorio.

Perfil de los pacientes

Tal y como desvela el registro, la mediana de edad de los pacientes participantes ha sido de 69,1 años. De ellos, el 56,9 por ciento eran hombres. Las comorbilidades más frecuentemente detectadas, han sido: hipertensión (50,2 por ciento), dislipidemia (39,7 por ciento) y diabetes mellitus (18,7 por ciento); similares a las descritas en otras series occidentales, pero todas fueron más frecuentes entre los pacientes españoles.

Los síntomas informados a la llegada del hospital, han sido, predominantemente, fiebre (86,2 por ciento) y tos (76,5 por ciento), aunque la mialgia y la anosmia fueron menos comunes que en series de datos de otros países. Esto puede explicarse por una diferencia potencial en los criterios de admisión y alta hospitalaria.

El 31,5 por ciento de los pacientes españoles, según estos primeros resultados preliminares, desarrolló dificultad respiratoria y la mortalidad fue del 21,1 por ciento, con un marcado aumento en función de la edad. A mayor edad, se constató mayor mortalidad. En el tramo 80-89 años, por ejemplo, llega al 42,5 por ciento.

Tranquilidad ante la hidroxicloroquina

Por otra parte, el Grupo de Enfermedades Autoinmunes Sistémicas (GEAS) de la SEMI, ante las últimas manifestaciones de la  OMS en relación a