El mieloma múltiple (MM) es un tipo de cáncer hematológico (de la sangre) que afecta a las células plasmáticas de la médula ósea, lugar donde se fabrican los glóbulos rojos, blancos y plaquetas.

Además, es el segundo cáncer de la sangre más común, después del linfoma No Hodgkin2, y el que más deteriora la calidad de vida por la enfermedad ósea y anemia.

El MM puede confundirse con otros padecimientos retrasando con ello su diagnóstico y tratamiento oportunos.

Por ello, el Dr. Daniel Franco de la Torre, especialista del área terapéutica para Hematología en Bristol Myers Squibb México (BMS), urgió en la necesidad de que la gente acuda al hematólogo.

Las recaídas, el gran desafío para médicos y pacientes

Un hematólogo es el médico que atiende y trata el mieloma múltiple ante la sospecha de algún signo y síntoma. Además busca ofrecer información y apoyo a los pacientes con el fin de sobrellevar los desafíos que implica para ellos, sus cuidadores y familiares.

Esto debido a que las recaídas o recurrencias representa uno de los aspectos más difíciles en quienes viven con MM.

Las recaídas consisten en el regreso de los síntomas después del tratamiento o tras un periodo de remisión. “Muchos no saben si es peor el diagnóstico o las recurrencias. Detectarlo es duro, porque supone hacer frente a una enfermedad grave”, dijo el especialista.

Una enfermedad incurable

El mieloma múltiple es incurable, ya que la mayoría de los afectados recae luego de semanas, meses o años de remisión; es decir, cuando está controlado. Incluso, también hay quienes no responden al tratamiento (mieloma refractario ), de ahí la importancia de ofrecer terapias personalizadas.

Aún no se sabe por qué algunos casos son refractarios y en otros reaparecen los síntomas propios conocidos como CRAB: Calcio elevado, falla Renal, Anemia y Bone (hueso en inglés).

Estudios señalan que las mutaciones genéticas pueden determinar si habrá una peor evolución, resistencia al tratamiento y mal pronóstico.

En ese sentido, el experto indicó la necesidad de seguir avanzando en la investigación y desarrollo de nuevos fármacos y modelos terapéuticos que retrasen su progresión y logren respuestas más durareras.

En el mundo, el MM se manifiesta en promedio en adultos mayores de 50 años y el riesgo de presentarlo es 3.7 veces mayor en quienes han tenido un familiar directo.