El primero de octubre es el Día Mundial de la Urticaria Crónica. El objetivo es dar a conocer la urticaria como enfermedad que requiere diagnóstico y terapias específicas.

Signos y síntomas de la urticaria crónica

De acuerdo con la Revista Mexicana de Dermatología, la UC es una enfermedad frecuente, del 15 al 20% de la población la padece alguna vez en la vida y del 0.1 al 3% tendrán una forma crónica durante más de seis semana.

Se caracteriza por presentar ronchas, habones, angioedema o ambas y se manifiesta como edema en la cara, labios, extremidades y genitales. Especialistas de la Clínica Mayo refieren algunos signos y síntomas como:

  • Aparición de ronchas rojas o del color de la piel en cualquier parte del cuerpo.
  • Las ronchas varían en tamaño, cambian de forma y aparecen y se desvanecen repetidamente a medida que la reacción sigue su curso.
  • Comezón que puede ser intensa.
  • Hinchazón dolorosa (angioedema) de los labios, los párpados, y el interior de la garganta.

Existe una tendencia a que los signos y síntomas se exacerben con el calor, ejercicio y estrés.

Angioedema complica la enfermedad gravemente

Una de las complicaciones más graves de la UC es el angioedema, aparición de signos de urticaria en tejidos blandos de la faringe, causando dificultad respiratoria que puede llevar a la asfixia del paciente.

La comezón es uno de los síntomas menos tolerado; pueden llegar a tener ansiedad, depresión, insomnio, menor rendimiento en el trabajo o escuela, con lo cual se ve mermada la calidad de vida. El Dr. Alfredo Mayol, a cargo del área de Derechos del Paciente de la Asociación Civil Ayuda al Paciente Crítico (APAC), apunta que siete de cada diez, es decir, el 73 por ciento de los afectados de urticaria crónica, tienen que cancelar sus actividades sociales [1].

¿Cómo se debe realizar el diagnóstico?

Medigraphic, literatura biomédica[2], presenta el articulo: Urticaria crónica en niños. Revisión sistemática, donde resalta que dentro de los agentes etiológicos descritos para la UC se deben considerar algunos factores de riesgo como agentes infecciosos, genéticos ligados a HLA, alimentarios, a medicamentos, atopia y enfermedades autoinmunes.

Y que existen herramientas que se deben basar en la percepción del paciente para evaluar la actividad de la enfermedad, entre ellas la escala de actividad de la urticaria (UAS), escala de actividad de la urticaria-7 (UAS-7) y la prueba de control de urticaria (UCT). Para realizar el diagnóstico hay que identificar el tipo y el subtipo de urticaria, así como las causas subyacentes, apoyándose en una historia clínica detallada del paciente, un examen físico y algunos estudios de laboratorio para descartar cualquier asociación de enfermedad autoinmune o auto inflamatoria sistémica.

Guía mexicana para el diagnóstico y el tratamiento de la urticaria

La Revista Alergia México publicó la Guía de Práctica Clínica Basada en Evidencia para el diagnóstico y tratamiento de urticaria aguda y crónica, basada en tres guías internacionales de alta calidad. El trabajo fue desarrollado por un grupo multidisciplinario de médicos y especialistas.

Se puede consultar la guía en:

https://revistaalergia.mx/ojs/index.php/ram/article/view/49/66

 

[1] http://www.apac.org.ar/acciones.html

[2]  https://www.medigraphic.com/pdfs/alergia/al-2020/al201c.pdf