E.P.- La Comisión Europea constató sus diferencias de criterio internas durante el debate de los términos de la propuesta que permitirá el uso de fondos comunitarios en la investigación con células madre de origen embrionario.

En un debate celebrado en Estrasburgo (Francia), los miembros del Ejecutivo europeo se dividieron en dos corrientes. Por un lado, los partidarios de plantear a los Quince un enfoque lo más favorable posible al uso del dinero comunitario en éste área de la investigación científica, que ofrece esperanzas de nuevos tratamientos para la diabetes, el Alzheimer o el Parkinson.

La comisaria sueca, Margot Walstrom, el finés Erki Liikanen o el belga Philippe Busquin, responsable de Ciencia y Tecnología y autor del borrador de la propuesta, se incluyeron en este grupo.

Enfrente, quienes abogan por un enfoque "prudente" y "restrictivo" en las ayudas, ante el riesgo de que la necesaria obtención de embriones para producir nuevas líneas de células madre, derive en prácticas de clonación reproductiva u otro tipo de aberraciones científicas.

Según las fuentes, los comisarios procedentes de "países latinos", y entre ellos, el presidente Romano Prodi de Italia, la vicepresidenta Loyola de Palacio y, en menor medida, el responsable de Economía, el socialista Pedro Solbes, ambos españoles, así como el austriaco Franz Fischler, defendieron estas tesis.

"Esta es la clase de cuestión en la que (los comisarios) no opinan en función del espectro político del que proceden, sino más bien en función de su formación ética o filosófica", resumió el portavoz jefe de la Comisión, Reijoo Kemppinnen.

En principio, Busquin pretendía que la Comisión aprobase hoy mismo la propuesta de decisión que desbloqueará los fondos del VI Programa Marco de Investigación y Ciencia para este área. No obstante, "varios comisarios" reclamaron que se celebrase previamente "un debate político" donde expresar sus posturas individuales al respecto, como finalmente sucedió. La decisión formal quedó así postergada hasta el próximo 9 de julio.

El borrador de propuesta elaborado por el comisario de Investigación respalda el uso del dinero europeo en aquellos proyectos que respeten una serie de salvaguardas de carácter ético.

Estas deben garantizar, entre otras cosas, que el embrión utilizado ha sido obtenido con el consentimiento de la donante; que se respeta la privacidad de ésta; que el embrión no va a ser objeto de venta y que los resultados de la investigación van a ser públicos.

La Unión no dispone de una legislación común sobre producción y uso de células madres de origen embrionario, ni tiene planes de hacerlo en el corto plazo, ya que este tipo de cuestiones con implicaciones éticas se dejan al arbitrio de cada Estado miembro.

La propuesta de la Comisión concierne exclusivamente a los fondos que el VI Programa Marco de Investigación prevé para este tipo de proyectos de la investigación genética. Ante la controversia que suscita el asunto, los Quince acordaron el pasado noviembre congelar, hasta fin de 2003, los fondos del Programa destinados a proyectos que impliquen la creación de nuevas líneas de célula madre. Sólo aquellos países que disponen de células madre ya almacenadas y aisladas, Suecia y Reino Unido, tienen acceso al dinero europeo.

El portavoz de Busquin recordó hoy que la "cuestión no es si vamos o no a financiar este tipo de investigación", ya que "esta decisión ya fue adoptada al aprobar el VI Programa Marco", sino definir bajo qué condiciones se utilizarán los fondos.