Boehringer Ingelheim ha presentado el balance del primer año de idarucizumab en España, el primer agente de reversión de un anticoagulante oral de acción directa (ACOD), dabigatrán.

"La introducción de idarucizumab en la práctica clínica diaria refuerza la confianza en la elección de dabigatrán como anticoagulante, tanto para médicos como para pacientes. Aunque la necesidad de uso es baja, aporta un factor de control adicional en casos de urgencias, de manera que podemos tratar a los pacientes como si no estuvieran anticoagulados. Durante este primer año de uso, hemos comprobado la ventaja real que supone contar con un agente de reversión", señala Francisco Temboury Ruiz, urgenciólogo del Hospital Universitario Virgen de la Victoria, en Málaga.

Actualmente, idarucizumab está disponible en las farmacias hospitalarias de más de 5.500 hospitales internacionales, incluidos más de 2.500 hospitales europeos y 166 a nivel nacional. En este primer año del el agente de reversión, los centros hospitalarios españoles han utilizado 108 dosis de idarucizumab, un número ligeramente superior a las previsiones.

"La ventaja que nos aporta idarucizumab± a la hora de manejar una hemorragia grave o ante situaciones extraordinarias en las que es necesario revertir el efecto anticoagulante es indudable, al conseguir neutralizar la anticoagulación de manera rápida y sostenida. Además, poder retomar el tratamiento anticoagulante con normalidad 24 horas después de la administración del agente de reversión nos permite un mayor control del riesgo tromboembólico de estos pacientes, aun habiendo afrontado situaciones de urgencia", afirma Amparo Santamaría, jefa de la Unidad de Hemostasia y Trombosis del Hospital Universitario Vall d"Hebron (Barcelona).

Ahorro para el SNS

Se estima que, en el primer año de utilización de idarucizumab±, su uso ha supuesto un ahorro de 510.000″ para el SNS, que podría crecer a 678.000″ y 721.000″ en el segundo y tercer año, respectivamente. Esto contempla todos los costes y consumos de recursos derivados del diagnóstico, monitorización, estancia hospitalaria y tratamiento de las hemorragias y de la cirugía de urgencia, con la excepción del coste farmacológico del agente de reversión.