El virus respiratorio sincitial (VRS) es la principal causa mundial de muerte en niños menores de 5 años y carece de una vacuna eficaz. En un estudio del Programa de Vacunas de Precisión del Hospital Infantil de Boston (Estados Unidos), una nueva formulación de vacuna ha protegido a ratones recién nacidos contra la infección y evocó fuertes respuestas en células inmunitarias de recién nacidos humanos en el laboratorio.

El VRS es una de las principales causas de hospitalización de bebés en EE.UU. y también es una amenaza para los adultos mayores. Aunque hay varias vacunas potenciales contra el VRS en fase de ensayo clínico en adultos, no ha habido vacunas de este tipo para niños desde el dramático fracaso de una vacuna candidata en 1966.

Los anticuerpos inducidos por esa vacuna no pudieron neutralizar el virus; en cambio, la vacuna provocó una respuesta de los glóbulos blancos de tipo alérgico ("Th2") en las vías respiratorias de los bebés. Esto provocaba dificultades respiratorias cuando los bebés vacunados se infectaban con el VRS, lo que les hacía enfermar más y provocaba algunas muertes.

"En consecuencia, se detuvo el desarrollo de vacunas pediátricas, reconociendo que el sistema inmunitario de los niños es diferente al de los adultos", explica el doctor Simon van Haren, inmunólogo del Programa de Vacunas de Precisión y primer autor del nuevo artículo, que se ha publicado en la revista científica ‘Nature Communications’.

Otras formas para estimular el sistema inmunitario

Los investigadores decidieron reabrir el caso y explorar otras formas en que la vacunación podría estimular el sistema inmunitario de los recién nacidos sin causar daños. Examinaron diferentes receptores en las células inmunitarias y diferentes combinaciones de adyuvantes de vacunas (ingredientes que se añaden para reforzar la respuesta inmunitaria) que podrían estimular estos receptores, haciendo que la vacunación fuera más eficaz.

En 2016, demostraron una combinación de dos posibles adyuvantes, que estimulaban los receptores TLR7/8 y Mincle, provocaba respuestas sólidas en las células presentadoras de antígenos de los recién nacidos, fundamentales para poner en marcha las defensas inmunitarias celulares. Observaron una fuerte activación de las respuestas T-helper de tipo 1 ("Th1").

Estas respuestas Th1 son difíciles de estimular en los recién nacidos, pero son necesarias para una fuerte defensa contra los patógenos virales; la fallida vacuna contra el VRS no indujo una respuesta Th1).

Para el nuevo trabajo, han formulado una nueva vacuna contra el VRS basada en proteínas. Esta vacuna utilizó la misma combinación de adyuvantes de la que se informó en 2016, a la que llamaron CAF-08, unida a una proteína del VRS y empaquetada dentro de unas partículas grasas llamadas liposomas.

El equipo administró primero la vacuna CAF-08/RSV a células presentadoras de antígenos cultivadas obtenidas de sangre de cordón umbilical donada de recién nacidos humanos. Los investigadores perfilaron exhaustivamente las respuestas de las células con fosfoproteómica. Esto reveló una mayor producción de citoquinas (moléculas de señalización) por parte de las células Th1 y otros indicadores de una respuesta inmune robusta.

A continuación, probaron el CAF-08/RSV en ratones recién nacidos y descubrieron que protegía contra una provocación directa con el VRS, sin que se observara ningún daño en los animales. Otros estudios demostraron que inducía células Th1 y células T CD8+ (también importantes para inducir respuestas inmunitarias celulares) que reconocían específicamente el VRS, así como anticuerpos neutralizantes.

Esta formulación de la vacuna no indujo las mismas respuestas inmunitarias protectoras Th1 en las células sanguíneas de los adultos humanos ni de los ratones adultos.

"La combinación es más activa en los primeros años de vida. Esperamos que esta combinación de adyuvantes, adaptada para ser eficaz en los primeros años de vida, permita con el tiempo la vacunación de los bebés no sólo contra el VRS, sino también contra la gripe, los coronavirus y otras infecciones graves", apuntan los investigadores.

Ahora, planean perfeccionar la formulación de la vacuna contra el VRS y probarla en modelos animales más grandes, con el objetivo final de llevarla a ensayos clínicos.