Una vacuna que proteja a los bebés del VIH es una de las esperanzas de África, de los países caribeños y de Asia meridional, con la que al menos se conseguiría que el sida dejara de transmitirse de madres a hijos. Esta panacea parece estar en camino, según una de las investigaciones presentadas ayer en la Conferencia de Retrovirus que se celebra en Boston. El laboratorio Aventis Pasteur ha probado una vacuna experimental contra el sida para bebés y los primeros resultados sugieren que puede ayudar a protegerles de la infección sin provocar daños en su organismo, según recoge el diario LA VOZ DE GALICIA.

Una red de médicos de Estados Unidos, encabezada por Elizabeth MacFarland, de la Universidad del Centro de Ciencias de la Salud de Colorado, desarrolló la vacuna experimental combinada con varias proteínas del virus del sida. La idea es que las células principales reconozcan y destruyan las células infectadas con el VIH. La vacuna se probó en 23 bebés estadounidenses, nacidos de madres infectadas y aunque los niños no fueron sometidos a exámenes para comprobar si habían contraído el VIH, sí se comprobó que la vacuna había causado una respuesta de inmunidad en los bebés, lo que sugiere que podría ayudar a impedir la infección.

Más pruebas

Los investigadores han advertido que se trata de un estudio para mostrar que la vacuna es segura, no para probar su efectividad. "No fue diseñada como una prueba de eficacia. Habrá que llevar a cabo más pruebas", dijo Tartaglia, director de investigación de la compañía.

En la actualidad, en los países desarrollados, el riesgo de contagio de madres a hijos durante el embarazo se ha minimizado, ya que la mayor parte de las madres contaminadas por el VIH reciben medicación que protege al feto. Sin embargo, en los países menos desarrollado, donde no todas las mujeres tienen acceso a este fármaco protector y a los centros sanitarios, aún más de la cuarta parte de los hijos de mujeres seropositivas nacen con el virus o se contagian durante la lactancia.

Si esta línea de investigación de Aventis Pasteur sigue adelante, podría conseguirse una vacuna más económica y eficaz que los tratamientos que actualmente se dan a las embarazadas, con lo que las poblaciones más desfavorecidas tendrían acceso más fácil a ella. De momento, la empresa farmacéutica no ha decidido qué orientación dar al futuro de su investigación aunque han asegurado que se pondrán en contacto con las autoridades políticas africanas y de salud estadounidenses.

Pero al tiempo que llevan las buenas noticias de las investigaciones que avanzan, otras quedan en la cuneta o tiene resultados menos alentadores de los previstos. Un equipo del Centro de Investigación sobre el sida de Nueva York tenía puestas las esperanzas en una vacuna que estaban probando en monos y que, supuestamente, protegía contra las principales cepas del virus. Sin embargo, según los datos que se presentaron ayer en Boston, la protección no es tan amplia como se creía puesto que tres de los simios que habían sido vacunados fallecieron después de desarrollar el sida.