El Ministerio de Sanidad ha informado de la llegada a España de una segunda remesa de vacunas frente a la viruela del mono Monkeypox. En concreto, ha recibido 7.110 dosis de vacuna subcutánea Jynneos, procedentes de la compra realizada por la Comisión Europea a través de la Autoridad de Preparación y Respuesta ante Emergencias Sanitarias (HERA por sus siglas en inglés).

Esta compra centralizada era de un total de 109.090 dosis de administración subcutánea que se han repartido atendiendo a criterios demográficos y epidemiológicos. A España le han correspondido más de 12.000 dosis, y, hasta este momento, ha recibido unas 5.000 dosis a finales de junio.

Las vacunas se distribuirán entre las comunidades y ciudades autónomas para que procedan a su administración de acuerdo a los criterios de priorización establecidos por la Comisión de Salud Pública, según ha informado el Ministerio de Sanidad.

La Comisión Europea ha ampliado este primer contrato en 54.530 dosis más. Se distribuirán durante el último trimestre de 2022. Además, se ha habilitado un mecanismo para la donación de vacunas entre estados miembro en caso de ser necesario.

Vacuna frente a la viruela del mono

La vacuna Jynneos, comercializada en Europa con el nombre comercial Imvanex, contiene un forma modificada del virus Ankara. Se trata de un virus de la misma familia que la viruela y la viruela del mono. Esta forma no causa enfermedad en humanos y no se puede reproducir en células humanas.

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha solicitado a la Agencia Europea del Medicamento (EMA) que haga "lo antes posible" un análisis de la evidencia que permita emitir una recomendación de administración armonizada para todos los estados miembros.

El protocolo del Ministerio de Sanidad no contempla poder inmunizar a varias personas con una sola dosis de la vacuna de la viruela del mono. La AEMPS se basa en el estudio comparativo de las vías de administración subcutánea e intradérmica de la vacuna de Jynneos.  Sanidad ha defendido que "la administración intradérmica de una cantidad inferior de la vacuna provocaría una respuesta inmune similar a la dosis completa por vía subcutánea. Por lo que, de facto, se aumentaría la capacidad de vacunación".