La vacuna desarrollada por Pfizer y BioNTech aplicada en receptores de 12 a 15 años tiene un perfil de seguridad favorable, produce una mayor respuesta inmune que en adultos jóvenes y es altamente efectiva contra la COVID-19. Estas son las conclusiones del estudio “Seguridad, inmunogenicidad y eficacia de la vacuna BNT162b2 COVID-19 en adolescentes”, que se ha publicado en la prestigiosa revista médica New England Journal of Medicine.

La vacuna BNT162b2, de Pfizer y BioNTech, contiene ARN mensajero modificado con nucleósidos que codifica la glucoproteína de pico del coronavirus 2 (SARS-CoV-2) del síndrome respiratorio agudo severo. Sobre la base de los hallazgos positivos obtenidos en adultos sanos, la vacuna recibió la autorización de uso de emergencia a finales de 2020, en personas de 16 años de edad o mayores. Tras los resultados registrados en el estudio presentado, la autorización de aplicación de emergencia se amplió para incluir a personas de 12 años de edad o más el pasado 10 de mayo.

A diferencia de otras vacunas contra el SARS-CoV-2, que también están autorizadas para uso de emergencia, esta es la única actualmente autorizada para su uso en personas menores de 16 años.

Resultados del estudio

El estudio se llevó a cabo entre octubre de 2020 y enero de 2021. En total, 2.260 adolescentes de 12 a 15 años recibieron inyecciones. Entre ellos, 1.131 recibieron la vacuna y 1.129 recibieron placebo. Como se ha encontrado en otros grupos de edad, la vacuna tuvo un perfil favorable de seguridad y efectos secundarios. Se observó reactogenicidad principalmente transitoria de leve a moderada −predominantemente dolor en el lugar de la inyección, fatiga y cefalea−. Igualmente, no hubo eventos adversos graves relacionados con la vacuna y pocos eventos adversos graves en general.

Entre los participantes sin evidencias de infección previa por SARS-CoV-2, no se advirtieron casos de COVID-19 con un inicio de siete o más días después de la dosis entre los receptores de la vacuna. Por otro lado, se produjeron 16 casos entre los receptores de placebo. La eficacia de la vacuna observada fue del 100%.

Motivos de vacunación en adolescentes

Aunque los niños y adolescentes generalmente padecen un COVID-19 más leve que los adultos, esta población puede presentar enfermedades graves, especialmente en aquellos con afecciones médicas subyacentes. Asimismo, en el estudio manifiestan que los adolescentes pueden jugar un papel importante en la transmisión del SARS-CoV-2. Por lo tanto, su vacunación puede prevenir enfermedades y contribuir a la inmunidad colectiva.

Además, con la inmunización de las personas mayores, las personas más jóvenes representan una mayor proporción de infecciones por COVID-19. La pandemia ha interrumpido la educación y el desarrollo social de los estudiantes y, al mismo tiempo, ha aumentado la carga de trabajo a quienes les cuidan.

Nuevas investigaciones

Dada la seguridad, la respuesta inmune y la eficacia de la vacuna de Pfizer y BioNTech en adolescentes de 12 a 15 años desprendida en este análisis, se están realizando estudios para evaluar estas medidas en niños más pequeños y en otras poblaciones especiales, como mujeres embarazadas.