El African Vaccine Acquisition Trust (AVAT), Africa Centers for Disease Control and Prevention (Africa CDC), COVAX y Unión Africana han realizado un llamamiento a la comunidad internacional para demandar más compromiso, especialmente a donantes y fabricantes, en las donaciones de vacunas COVID-19 ante la aparición de la nueva variante ‘Ómicron’, sobre la que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado que supone un riesgo "muy alto".

Las entidades africanas han señalado que esta petición responde a la necesidad de "mejorar" en la calidad de las donaciones para lograr el objetivo global de inmunizar al 70 por ciento de la población africana. Hasta el momento, añaden, que las donaciones se han proporcionado "con poca antelación y con una vida útil corta", lo que ha provocado a los países que "sea extremadamente difícil" planificar campañas de vacunación.

Por ello, han solicitado que la comunidad internacional, y concretamente donantes y fabricantes, se comprometan a mejorar a partir del 1 de enero de 2022 mediante una serie de normas, como por ejemplo, que los países donantes liberen las dosis en grandes volúmenes y de manera predecible para reducir los costos de transacción. También piden que las dosis no se destinen a fines específicos para lograr la mayor eficacia y respaldar la planificación a largo plazo.

Además, recalcan que las dosis donadas deben tener un mínimo de diez semanas de vida útil cuando llegue a los países africano, quienes deberán ser informados de la disponibilidad de dosis donadas al menos cuatro semanas antes de su llegada al país. Asimismo, reclaman que las partes interesadas traten de proporcionar una respuesta rápida sobre la información esencial, como el suministro de los fabricantes o la confirmación de la oferta de donación de los donantes y aceptación/rechazo de asignaciones de los países.

Suministro predecible y confiable

Por último, exigen que las donaciones estén acompañadas de los auxiliares esenciales (jeringas, diluyente) para asegurar una rápida asignación y absorción.

"Los países necesitan un suministro predecible y confiable. Tener que planificar con poca antelación y garantizar la absorción de dosis con una vida útil corta aumenta exponencialmente la carga logística sobre los sistemas de salud que ya están sobrecargados. Además, el suministro ad hoc de este tipo utiliza capacidad (recursos humanos, infraestructura, cadena de frío) que podría dirigirse hacia una implementación exitosa y sostenible a largo plazo. También aumenta drásticamente los riesgos de caducidad una vez que llegan al país dosis con una vida útil corta, lo que puede tener repercusiones a largo plazo en la confianza de la vacuna", han expuesto.

Así pues, AVAT, Africa CDC y COVAX han afirmado que mantienen su compromiso de colaboración con los países donantes, con los fabricantes de vacunas y los socios para garantizar que se cumplan estos estándares mientras trabajan "para lograr los objetivos de vacunación de África".