Investigadores de Sudáfrica y el mundo centran en estos momentos sus esfuerzos en conocer mejor los aspectos que caracterizan a la variante ómicron. Esta variante del SARS-CoV-2 fue clasificada como preocupante el pasado 26 de noviembre por la OMS. Se espera que en las próximas semanas los científicos sigan informando.

Según la OMS, todavía no está claro si, con respecto a otras variantes, como Delta, la variante ómicron es más transmisible, es decir, si se propaga con mayor facilidad de persona a persona. La OMS también dice que se desconoce si el cuadro clínico de la infección por variante ómicron es más grave que el ocasionado por otras variantes, incluida la Delta.

En este contexto, la vacunación sigue siendo fundamental para reducir la frecuencia de cuadros graves de la enfermedad y las defunciones, incluso en el caso de la variante Delta que, en estos momentos, es la dominante. ¿Pero qué pasa con Ómicron?

Ómicron y vacunas

Los primeros datos de personas vacunadas con dos dosis frente a ómicron indican que no producen protección significativa contra esta variante. Según Rafael Delgado Vázquez, jefe del Servicio de Microbiología del Hospital Universitario 12 de Octubre, “parece ser que la pérdida de neutralización de las vacunas es mucho mayor frente a la variante ómicron respecto a otras variantes”.

La situación cambia después de la tercera dosis, según Rafael Delgado. “La tercera dosis supone un estímulo general cuantitativo, mejora la afinidad de los anticuerpos y aumenta la neutralización frente a ómicron”, concreta.

Rafael Delgado realizó esta explicación en el contexto de la 6ª Jornada COVID Break! de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES). En ella se abordaron los problemas candentes en relación con la COVID-19, la variante ómicron, qué sabemos de ella y qué no.

Ómicron en Europa

En los países europeos, la mayor parte de la población está protegida. Según Rafael Delgado, la variante ómicron circula de manera activa y se transmite con facilidad, “pero la población es diferente a la que podía haber hace seis o nueve meses atrás, cuando había más personas susceptibles”.

En estos momentos, no conocemos el aspecto completo de la enfermedad producida por ómicron, porque estamos viendo casos en personas protegidas, pero se irán conociendo más datos en las próximas semanas.

Infección natural COVID vs vacuna

Según Rafael Delgado, la infección natural protege y confiere una respuesta inmune más completa que la que induce la vacunación. “La vacunación es una proteína, la infección en cambio, es con todo el coronavirus”, afirmó en el contexto de la 6ª Jornada COVID Break! Sobre esto añadió que la infección natural es heterogénea y los niveles de personas convalecientes pueden ser dispares. “No es tanto el microorganismo, sino la respuesta del paciente”, concluyó.

Hay que tener en cuenta que hay personas más vulnerables, como serían las inmunodeprimidas (trasplantados o con cáncer) o pacientes crónicos avanzados. En cuanto a los niños, su participación asintomática es, afortunadamente, menor. La mayor parte de los niños son asintomáticos, recordó Delgado.

Entente entre seres humanos y virus

“Tenemos un escenario en el que la gravedad y mortalidad en el grupo de mayor edad no está produciendo una afectación extraordinaria”, cuenta Rafael delgado. Y añade: “La gente es más prudente y está bien protegida, las vacunas funcionan para la enfermedad grave y ómicron va a determinar por primera vez una vacuna adaptada”.

“En España, el escenario es de una inmunidad colectiva muy alta, un 90% de la población está inmunizado, ya sea mediante vacuna o por infección natural, es lo que llamamos inmunidad híbrida. Si en este escenario aparece un cambio devastador necesitaríamos otro tipo de estrategia que impidiese la transmisión”, concluye.

Según el experto, las consecuencias de las variantes en sociedades con este nivel de protección van a ser diferentes a las que vivimos el año pasado y seguramente esto mejorará en el futuro, con detección más temprana y vacunas adaptadas. “La inmunidad colectiva llegará a un nivel, el virus seguirá circulando, aunque de manera endémica, sin producir grandes oleadas de cientos de miles o millones de personas infectadas. No sabemos qué nivel será, pero será compatible con una vida razonablemente normal”, concluye.