“Aceptar el cargo de consejera de Sanidad de Castilla y León ha sido la decisión más difícil de mi vida; es un reto complicado, pero entusiasmante. He salido de la zona de confort en la que me hallaba con mis pacientes, con los que estaba muy contenta, y con mis alumnos dando clases, para asumir retos muy será muy ilusionante poder contribuir a seguir teniendo un buen sistema de complejos. Soy consciente de que el trabajo será complicado pero también ilusionante por poder seguir contribuyendo a tener un sistema de salud como el actual, uno de los mejores del mundo”, ha asegurado a EL MÉDICO INTERACTIVO la doctora Verónica Casado que mañana martes será nombrada, de manera oficial, nueva consejera de Sanidad de la Comunidad.

Esta médico de familia de Valladolid, cumple con los requisitos que apuntó Francisco Igea, de Ciudadanos, nombrado vicepresidente de la Junta de Castilla y León, cuando señaló que para este cargo quería una persona “de reconocido prestigio y sin afiliación política”.

Ha ejercido desde 1989 en el Equipo de Atención Primaria (EAP) del Centro Universitario de Salud “Parquesol” de Valladolid y es un miembro activo de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC). Ha sido presidenta de la Comisión Nacional de la especialidad y recientemente se ha unido al Grupo de Trabajo de WONCA Mundial en Educación, para promover la docencia y la educación en Medicina.

Pero el reconocimiento y conocimiento de su labor, a la nueva consejera de Sanidad de Castilla y León le llegó con el galardón de la “mejor médico de Familia del mundo” (Wonca Five Stars), el premio más prestigioso que otorga la Wonca (Organización Mundial de la Medicina de Familia) a aquellos médicos que han logrado la “excelencia en la asistencia sanitaria”. Esta distinción se sumó a las que ya tenía de mejor médica de Familia europea (Praga, 2017) e Iberoamericana (Cali, Colombia, 2018), convirtiéndose así en la primera médica de familia en obtener el galardón en dos continentes simultáneamente.

A juicio de la ahora consejera, la AP aporta potencia a la eficiencia del sistema. “Sus características de longitudinalidad, globalidad y accesiblidad le confiere su fuerza y su capacidad para mejorar la salud de la población y la sostenibilidad y seguridad del sistema y la satisfacción de los usuarios. Lo que debe resolverse en el primer nivel sanitario no debe saltar al segundo nivel, y eso lo ha hecho muy bien nuestra AP por su alto nivel de resolutividad”, apuntó a este medio con motivo del Congreso de la SEDAP.

Entre los retos más urgentes y los más necesarios de la AP, la consejera de Castilla y León citó el dar “poder de gestión, organización y regulación; financiación,; un sistema de información potente; y reconocimiento”.