En 2019, España se situó entre los 10 primeros países con más casos de tuberculosis alcanzando la cifra de los 4.150 casos. De ellos, 9 pacientes fueron diagnosticados con tuberculosis altamente resistente. Para este nicho de pacientes con tuberculosis resistentes, Viatris lanza en Europa pretomanid.

Se trata de un medicamento huérfano indicado para tuberculosis multirresistente y extremadamente resistente. El mismo tiene potencial para aportar un valor adicional y una mayor efectividad al tratamiento estándar. Antes de su desarrollo, sólo se habían aprobado otros dos nuevos fármacos contra las tuberculosis resistentes en el último medio siglo.

Dovprela (pretomanid) está disponible en España desde el pasado 14 de enero. Esta decisión de la AIFA se produce después de que la Agencia Europea del Medicamento lo aprobara para ser utilizado en combinación con bedaquilina y linezolid. En concreto, para el tratamiento de adultos con resistencia pulmonar extensiva a los medicamentos tuberculosis multirresistente o intolerancia al tratamiento.

Tuberculosis resistentes

Cabe recordar que recuperarse de la tuberculosis es posible en la mayoría de los casos. Sin embargo, existen dos formas de tuberculosis resistentes a los fármacos de primera línea. Son la tuberculosis multirresistente (MDR-TB) y la tuberculosis extremadamente resistente (XDR-TB). Estas suponen un reto aún mayor para su tratamiento. En Europa, sólo el 46,8 y el 34,9 por ciento de los casos de TB-MDR y TB-XDR, respectivamente, alcanzan un resultado de tratamiento satisfactorio confirmado.

La tuberculosis multirresistente (MDR) y la tuberculosis extremadamente resistente (XDR) son formas de la enfermedad cuya causa son bacterias que no responden a los fármacos antituberculosos de primera línea. “Por el cuadro clínico que presentan, son enfermedades inespecíficas y requieren de un tratamiento más específico y prolongado en el tiempo”. Así lo señala Javier García Pérez, médico adjunto y responsable de la Unidad de Tuberculosis del Servicio de Neumología del Hospital Universitario de La Princesa y presidente de Neumomadrid,

Precisamente para llamar la atención sobre esta enfermedad se ha instituido el 24 de marzo como Día Mundial de la tuberculosis. Este día se conmemora el descubrimiento en 1882 de la bacteria responsable de la enfermedad. No obstante, aunque el número de afectados por tuberculosis haya disminuido en los últimos años, y se hayan producido progresos, “la velocidad de los mismos es más lenta de lo esperado. “No se van a poder alcanzar esos objetivos establecidos por la OMS”, afirma el experto. Estos son la reducción del 90 por ciento de la incidencia de casos, la disminución del 95 por ciento de muertes por esta causa y la desaparición de los costes económicos en el periodo 2015-2035. “La erradicación de la enfermedad tardará varias décadas en el mejor de los casos”, concluye.