Los pacientes con diabetes tipo 2 tienen una supervivencia menor que las personas que no tienen diabetes. “Se estima que la esperanza de vida de una persona diagnosticada con diabetes tipo 2 a los 40 años de edad se acortará en alrededor de 6-7 años, comparada con personas sin diabetes”, ha señalado Marta Carrera, directora de Relaciones Institucionales de Novo Nordisk España.

De las complicaciones que tendrán los pacientes con diabetes tipo 2, el 60 por ciento serán consecuencia de un evento cardiovascular. Por lo que se hace necesario el abordaje multifactorial de la diabetes tipo 2 y disponer de medicamentos eficaces en este sentido. Victoza (liraglutida) es el primer GLP-1 que ha demostrado prevenir eventos cardiovasculares en personas con diabetes tipo 2. “Victoza, -según señala Marta Carrera-, no solo ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de la diabetes tipo 2 sino también en la prevención de la enfermedad cardiovascular”.

La Dra. Almudena Castro, responsable del Grupo de Diabetes de la Sociedad Española de Cardiología, asegura que “la novedad es que hasta ahora no había ningún antidiabético que hubiese demostrado disminuir la mortalidad cardiovascular. La diabetes produce muertes por enfermedad cardiovascular pero llevamos muchos años tratándola y no conseguíamos reducir esa muerte cardiovascular; de hecho, muchos de los fármacos no solo es que no la redujesen, es que se asociaban a más infartos de miocardio”.

Para los médicos, el estudio LEADER con liraglutida “ha sido un cambio de paradigma y una revolución”, señala la Dra. Castro. “Ha demostrado que Victoza, además de controlar el azúcar en los diabéticos tipo 2 reduce las muertes por enfermedad cardiovascular”. Este tipo de fármacos van a colaborar en reducir el enorme coste de la diabetes, no por los tratamientos de esta como tal, sino por el coste de los eventos cardiovasculares derivados de ella.

El Dr. Esteban Jódar, jefe del Departamento de Endocrinología y Nutrición de los Hospitales Quirón Salud Pozuelo, Ruber Juan Bravo y San José, ha explicado que la disponibilidad de estudios como LEADER están cambiando la práctica clínica. “Tenemos que pensar que si estamos ante un paciente con muy alto riesgo cardiovascular y en prevención secundaria tenemos recomendaciones diferenciadas para utilizar fármacos como Victoza que han demostrado ser capaces de reducir ese riesgo cardiovascular. Hablamos de una reducción del 13 por ciento. Es un cambio muy notable en la historia de la diabetes”.

En estos estudios cardiovasculares, según ha señalado el Dr. Jódar, “damos el fármaco o placebo a un grupo de personas y el resto del tratamiento es exactamente igual, incluido el control de la glucemia. Así vemos el beneficio o el daño que hace el fármaco por sí mismo”. Liraglutida ha demostrado dar beneficios adicionales. “Beneficios que pensamos que están relacionados con el hecho de que son fármacos que ayudan a bajar peso, no dan hipoglucemias por sí mismos y tienen beneficios a la hora de bajar la presión arterial o mejorar las cifras de colesterol”.

La Dra. Castro ha explicado que  para cumplir los criterios de reembolso de Victoza por parte de la Seguridad Social actualmente no vale con ser diabético tipo 2 y haber tenido un infarto. “Solo está cubierto para personas obesas con un índice de masa muscular mayor de 30 y demostrar que no se controlan el azúcar con otro fármaco. Esto debe revisarse por parte de las sociedades científicas y del Ministerio de Sanidad, porque cuando el beneficio es tan importante para los pacientes no puede quedarse fuera de la cobertura de la Seguridad Social esa parte importante de la población”.

La recomendación desde la SEC es dar este fármaco en primera línea en cualquier paciente diabetes tipo 2 en prevención secundaria que ha sufrido una enfermedad cardiovascular. Otra parte importante es que abre la esperanza a pacientes diabéticos con enfermedad renal grave.

Estudio LEADER

El estudio LEADER es un ensayo clínico multicéntrico, internacional, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo que ha investigado sus efectos a largo plazo (3,5–5 años) frente a placebo, ambos añadidos al tratamiento estándar, en personas con diabetes tipo 2 y con un riesgo elevado de episodios cardiovasculares graves. Ha demostrado que Victoza  reduce, de forma estadísticamente significativa, el riesgo de muerte cardiovascular, ataque al corazón e ictus en un 13 por ciento frente a placebo cuando se añade al tratamiento estándar. La reducción total del riesgo se deriva de una reducción estadísticamente significativa del 22 por ciento en la muerte cardiovascular con el tratamiento con Victoza frente a placebo. El estudio se inició en septiembre de 2010, con 9.340 participantes con diabetes tipo 2 procedentes de 32 países.