Los adolescentes que beben más de cinco latas de bebidas gaseosas no dietéticas a la semana son significativamente más propensos a comportarse de manera agresiva, según una investigación publicada hoy en la revista médica InjuryPrevention.

Los investigadores del presente estudio basan sus descubrimientos en los datos recogidos de 1.878 adolescentes de 22 escuelas públicas de Boston, en  Massachusetts (Estados Unidos).

Los adolescentes fueron parte de la Encuesta sobre la Juventud de Boston, una encuesta bienal dirigida a adolescentes entre 14 y 18 años de edad.

Se les preguntó a los encuestados cuántos refrescos no dietéticos habían bebido en los últimos siete días; el consumo se midió en latas (de 355 ml). Las respuestas fueron categorizadas de acuerdo a la cantidad: aquellos que habían consumido hasta cuatro latas durante la semana anterior (bajo consumo), y aquellos que habían consumido cinco latas o más (alto consumo).

Algo menos de uno de cada tres (30 por ciento) de los encuestados entró en la categoría de alto consumo; los investigadores analizaron posteriormente los posibles vínculos con el comportamiento violento de este grupo, preguntando si habían sido violentos con sus compañeros, familiares, o parejas, y si habían llevado con ellos una pistola o un cuchillo en el último año.

Las respuestas fueron evaluadas según los factores que pueden influir en los resultados, incluyendo la edad, el sexo, el consumo de alcohol, y la cantidad promedio de sueño. Los científicos observaron que los adolescentes que bebían cinco o más latas de refrescos a la semana eran significativamente más propensos al consumo de alcohol y tabaco.

Incluso después de controlar estos y otros factores, el uso excesivo de gaseosas se asoció significativamente con la posesión de una pistola o un cuchillo, y con comportamientos violentos hacia los compañeros, familiares y parejas.

Cuando los resultados se dividieron en cuatro categorías de consumo, los resultados mostraron una clara relación entre la dosis y la respuesta en dichas categorías. Poco más del 23 por ciento de los encuestados que tomaban una lata de refresco, o ninguna, a la semana, llevaban armas, en comparación con un 43 por ciento entre los que tomaban 14 o más latas. Las proporciones de actos violentos contra la pareja fue de un 15 por ciento en aquellos que consumían refrescos y de un 27 por ciento entre los que tomaban 14 o más. Del mismo modo, la violencia hacia sus compañeros pasó de 35 por ciento a más del 58 por ciento, mientras que la violencia hacia los familiares aumentó de un 25,4 a más del 43 por ciento.

Así pues, entre los adolescentes que consumen grandes cantidades de gaseosas no dietéticas, la probabilidad de conducta agresiva fue de 9 a 15 puntos porcentuales más alta, la misma magnitud que los efectos del alcohol o el tabaco. Según los autores, “puede haber una relación directa de causa y efecto, tal vez debido al azúcar o al contenido de cafeína de los refrescos”.