A 40 años de la pandemia por VIH, enfermedad contemporánea que se ha vuelto crónica, la Organización de las Naciones Unidas coordina esfuerzos para que, en el 2030, se elimine la transmisión del virus que ha cobrado la vida de más de 35 millones de personas en el mundo.

Roberto Vázquez Campuzano, académico de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM, indica que, en México, las acciones para el combate al Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) avanzaban en el cumplimiento de las metas de 2020 y 2025.

Sin embargo, irrumpió la COVID-19 y se atrasaron los proyectos. No obstante, la gran meta es la eliminación de la transmisión en menos de una década.

Vacuna

Vázquez Campuzano, quien es integrante del Comité de Expertos para el Diagnóstico del VIH, explica que la consolidación de la vacuna contra esta enfermedad sería un salto enorme en la prevención de su transmisión, porque con cuatro décadas viviendo con esta pandemia, se han intentado todas las estrategias conocidas para la producción de reactivos, y no se ha logrado.

Señala que el proyecto Mosaico, como se ha denominado a la vacuna, utiliza diferentes antígenos del virus combinado. “Es una sustancia que se está probando en ocho países en el mundo, incluido México. Estos ensayos, de fase tres, tienen que desarrollarse durante por lo menos dos o tres años, para ver si hay algún efecto sobre la población”.

Añade que han pasado cerca de 10 años sin una vacuna en fase tres; la última en esa etapa fue aproximadamente en 2009 y no funcionó, tienen la esperanza de que en esta ocasión se pueda llegar a producir la inmunidad que se espera.

“Es una vacuna producida por una farmacéutica de Estados Unidos. Se había hecho antes de todo muchas estrategias: se han usado vectores virales no humanos, virus de canarios, baculovirus de plantas, y no se ha podido consolidar, por ello, esta ocasión sí es muy esperanzadora, aunque hay que esperar los resultados”, menciona.

VIH y COVID

De acuerdo con el Roberto Vázquez, no empeoró el VIH con la COVID-19. “Tenemos ahorita registrados 320 mil casos en nuestro país; en 2020 hubo poco más de 9 mil procesos nuevos, y en 2021 contamos con 6 mil 500 casos más”, informa. Revela que en el mundo solo 84% por ciento de las personas que han contraído VIH, lo saben.

“Tenemos que hacernos la prueba, estar conscientes de que la transmisión se da por vía sexual, sanguínea o perinatal, estar atentos al riesgo. Y si salimos positivos, solicitar nuestro acceso a tratamiento retroviral”, resalta Vázquez, quien es integrante del Departamento de Enfermedades Emergentes y Urgencias del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE).

VIH en niños y mujeres

El experto asegura que la infección en niños ha disminuido de manera sensible. Agrega que México se comprometió a eliminar la transmisión del VIH perinatal, y se cubrió 97% de la meta hasta el momento.

“Ese tres por ciento restante es de la población rural que está más lejos del alcance del sector salud, que desafortunadamente no tiene acceso a servicios sanitarios. La mayoría de los casos se presentan en niños pequeños, recién nacidos, tenemos poco más de 2 mil casos en infantes de uno a cuatro años”, señala.

En el caso de las mexicanas, expuso el especialista, esta pandemia originalmente afectaba a siete hombres por cada mujer, actualmente son cuatro hombres por cada una. El 80% de las infecciones se presentan en hombres, y de 18 a 19% en mujeres.

“La infección ha repuntado en las mujeres, ha ido ganando terreno y se debe también al tipo de transmisión. Cuando se descubrió el virus decían que los factores de riesgo eran la homosexualidad, la hemofilia, el uso de drogas inyectadas; empero, la transmisión sexual entre heterosexuales ha vuelto a ganar mucho terreno”, destaca.

Por último, el académico universitario aclara que la diferencia fundamental entre el VIH y el SIDA es que el primero es una infección como las que produce cualquier otro virus que pasa por varias etapas aguda, crónica; y el segundo es el estado más avanzado de la infección, donde nuestro sistema inmune va perdiendo la capacidad de respuesta y se presentan infecciones oportunistas.