La directora general de Inspección y Ordenación Sanitaria de la Comunidad de Madrid, Elena Mantilla, ha anunciado que a lo largo de las próximas semanas estará disponible en la región el visado por autocontrol. Será una medida inminente que se limitará a una primera visa inicial que se irá renovando de forma automática en la tarjeta sanitaria del paciente. Esta medida afectará a 1,8 millones de pacientes madrileños.

Mantilla ha participado en un encuentro digital, organizado por Europa Press con la colaboración de Novo Nordisk, sobre ‘El Futuro del Visado’ sanitario.  En la jornada también han participado: José Ignacio Echániz, diputado en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados; Guillermo Díaz, portavoz de Ciudadanos en la Comisión de Sanidad; y Jorge Mestre, economista de la Salud y profesor en la Universidad Carlos III.

La representante sanitaria madrileña ha explicado cómo se va a articular esta medida donde se han establecido tres grados. Por un lado, habrá medicamentos que tendrán el visado por autocontrol, aplicable al 80% de los medicamentos que hoy requieren visado. Otro grupo quedará eximido de esta medida, como es el caso de los derivados de la cortisona.

Y un tercer conjunto de fármacos que mantendrán el visado tradicional como ahora se conoce. “En este último grupo minoritario se englobarían los medicamentos nutricionales o los tratamientos de reproducción humana asistida con el fin de garantizar la seguridad del paciente”, ha especificado Mantilla.

Auditoría económica

El visado por autocontrol se sustenta en la iniciativa tomada por la Comunidad de Madrid al inicio de la pandemia de suspender el visado para evitar el desplazamiento de los pacientes crónicos con patologías graves a los centros sanitarios. Y está validada por un auditoria sanitaria en la que se ha analizado medicamento por medicamento.

“El resultado de este informe ha puesto de manifiesto que no se ha incrementado el gasto sanitario mientras que sí lo ha hecho la adherencia terapéutica de los pacientes”, ha indicado Mantilla. “Es algo positivo frente a la burocratización del actual sistema que puede constituir un peligro para la seguridad del paciente”, ha añadido.

“El visado es una competencia ministerial y por tanto no podemos eliminarla, pero sí podemos flexibilizarla lo máximo posible. Es lo que estamos haciendo y no vamos a dar un paso atrás”, ha dicho la directora de Inspección y Ordenación Sanitaria.

Otras CCAA interesadas

Mantilla ha explicado que ya está listo todo el sistema para implementar este nuevo visado que será “de forma inminente”. “A día de hoy, estamos  haciendo pruebas para que no se produzca ni un solo error en la automatización del sistema y que todo funcione correctamente”.

Además, ha asegurado, que son muchas las Comunidades Autónomas que están interesadas en conocer el sistema informático que están utilizando para tomar medidas similares en sus regiones. Aunque no ha querido adelantar cuáles.

Mantilla también ha indicado que, en caso de que tras la implantación del visado por autocontrol hubiera una desviación del gasto, “tenemos en la plataforma informática unos parámetros que nos permitirán medir y analizar los datos y si fuera necesario tomar medidas correctivas”.

Todos quieren otro sistema

A juicio de José Ignacio Echániz, el visado se ha convertido en una barrera y un retraso en el acceso a determinados tratamientos. Aspecto que está generando un incremento de la burocracia, especialmente para los médicos de Atención Primaria. Precisamente, Semergen, en su último Congreso Nacional, propuso un nuevo sistema de control de calidad en la prescripción.

El diputado popular está convencido que el trasfondo de la disfuncionalidad de esta herramienta está en el problema endémico de la financiación sanitaria. Por eso, asegura, “es el momento de buscar una alternativa que mejore la eficacia y la eficiencia”, dice el diputado popular.

Guillermo Díaz coincide en que se trata de una “herramienta anacrónica” que se debe cambiar y asegura que debe hacerse vía los Presupuestos Generales del Estado. En ese escenario, ha explicado como Ciudadanos consiguió -con la ayuda de las asociaciones de pacientes- la suspensión del visado para la triple terapia para pacientes con EPOC. Este partido político apuesta por la tarjeta sanitaria única como mejor medida de control sanitario.

Por su parte el economista Jorge Mestre ha hablado de las cifras que elevan el gasto del tratamiento de pacientes con diabetes, derivados de las complicaciones y comorbilidades. “Se necesitan estrategias que permitan abordar esas complicaciones de manera ágil lo que repercutirá en un ahorro de costes para el sistema”.