Cinco gerentes, José Soto, del Hospital Clínico San Carlos de Madrid; Luis Verde, del Área Sanitaria de A Coruña; Albert Salazar, del Hospital Universitari Vall d’Hebron de Barcelona; Juan Antonio Marqués, del Área VII Hospital General Universitario Reina Sofía de Murcia, y José Antonio Medina, del Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga, han charlado en la reunión digital organizada por SEDISA y Johnson & Johnson Devices, bajo el título Análisis y propuestas para la vuelta a la normalidad en el sector sanitario, sobre las prioridades de la vuelta a la normalidad.

Joaquín Estévez Lucas, presidente de SEDISA y Fundación SEDISA, ha introducido a estos profesionales recordando el papel que han jugado en estos meses de la COVID-19 y el que tendrán en la vuelta a la normalidad, “donde hay que poner al día las experiencias, retomar los procesos, y hacer más efectiva y eficiente el funcionamiento de nuestro sistema sanitario”.

Para José Soto, la vuelta a la normalidad es más bien a la  “anormal normalidad, aunque parezca un contrasentido. Tenemos el verano a la vuelta de la esquina, percibimos desconfianza de la población a los reservorios del virus, que muchos nos llaman así en lugar de llamarnos hospitales”.

El gerente comenta que se percibe el miedo y hay mucha gente que no quiere ir al hospital. “Aún nos encontramos en una indefinición de la pandemia. No sabemos qué va a pasar. Antes perseguíamos el cumplimiento de las estrategias a largo plazo y los planes estratégicos, ahora el largo plazo son tres meses y el corto plazo es mañana”.

Aprender de lo vivido

Ese sentimiento de rapidez es compartido por Luis Verde, cuando comenta que “la vuelta a la vida normal es que estamos yendo muy rápido. Hay que hacer un esfuerzo por no olvidar y poner en marcha los cambios que se han visto que son necesarios”. El experto añade que deben trasladar el valor de sus actuaciones. “Hemos visto y vamos a ver que las nuevas tecnologías son determinantes para salir de estas situaciones. Tener sistemas integrados y tecnología permite hacer cosas sin presencialismo. La importancia de la buena gestión se ha visto y también el reconocimiento de la labor de los equipos directivos”.

Fatiga en los profesionales

El cansancio y la fatiga de los profesionales sanitarios es un aspecto a destacar por los participantes en el café virtual. De hecho, José Antonio Medina asegura que hay profesionales cansados y el COVID-19 no se ha ido. “Tenemos hospitales con estructuras para cumplir las medidas de seguridad, lo que nos hace impulsar otra forma de hacer las cosas. La base de esta vuelta a la normalidad se debe sustentar en más información y más formación”.

Por su parte, Juan Antonio Marqués indica que los profesionales están extenuados por el lastre físico y psíquico, otros están deseosos de reanudar la actividad y otros están vulnerables, ya que estando capacitados no pueden enfrentarse y no deben estar muy expuestos al COVID-19, lo que genera cambios en la organización.

Nueva adaptación

En opinión de Albert Salazar, no estamos en una recuperación si no en una nueva adaptación. En este contexto, “el hospital va a perder eficiencia por la seguridad de pacientes y profesionales, y porque tenemos que estar alerta para combinar áreas COVID-19 y no COVID-19, y que puedan convertirse en COVID-19 rápidamente. Hay que tener espacios de reserva en áreas de hospitalización, de urgencia o en las UCI”.

Manolo Vilches, director médico y de Relaciones Institucionales Johnson & Johnson Medical Devices, recuerda que la gestión de equipos que es lo que define a un buen directivo. Los equipos que trabajan de forma coordinada consiguen objetivos. “La situación vivida nos ha enseñado cosas diferentes y la gestión ha sido una oportunidad, porque por ejemplo hemos visto la interrelación y cooperación entre especialidades. Con estos cambios que hay que adaptarse a los nuevos retos”.