Redacción, Madrid.- Hasta este 25 de octubre el Instituto de Salud Carlos III acoge el XVI Congreso de la Sociedad Española de Educación Médica (SEDEM), dedicado especialmente en esta edición a la calidad e investigación. Las cuatro ponencias desarrolladas en el marco de este congrreso han versado sobre el tutor de postgrado, la evaluación y acreditación de instituciones docentes, la evaluación del profesorado, y aprender y enseñar en Salud Pública.

En el caso de esta última ponencia cabe destacar que, por primera vez ,un congreso de la SEDEM se ocupa de la formación en Salud Pública, abordando de forma específica las necesidades de formación de los profesionales de este sector, el papel de las Escuelas de Salud Pública, y la definición del perfil profesional. Además, se han incluido varias sesiones temáticas dedicadas a los contenidos, metodología y entornos docentes de la Medicina Familiar y Comunitaria, a la gestión de la docencia en los hospitales universitarios, y a la Biblioteca Nacional de Ciencias de la Salud.

Los congresistas van a recibir este año un suplemento especial con documentos de gran valor por su interés como puntos de referencia para todos los educadores en el campo de las Ciencias de la Salud. Uno de ellos, elaborado por el Institute for International Medical Education (IIME), se refiere a los requisitos globales mínimos para la educación médica de pregrado. Otro de los documentos que se incluye es un glosario de términos en educación médica, también elaborado por el IIME y traducido por primera vez al castellano, que constituye un primer paso para el desarrollo de un lenguaje común y de un cuerpo de conceptos compartido entre todos los educadores de este campo.

Homenaje a Balmis, promotor de la vacuna contra la viruela en Iberoamérica

Por otra parte, en el acto inaugural del congreso se rindió homenaje al científico alicantino Francisco Xavier Balmis, promotor de la educación sanitaria, que dedicó su vida a la Medicina y fue pionero en el estudio de las aplicaciones de la vacuna, en particular la de la viruela. Su vida fue una constante aventura científica que tuvo su principal exponente en la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna a América e Islas Filipinas, cuyo bicentenario se celebra este año.

Esta epopeya se inició en 1803 para extender por la mayor parte del continente americano la nueva práctica preventiva contra la viruela, una enfermedad que había sido verdugo de la infancia en el siglo XVIII. Balmis perteneció a una generación tardía de cirujanos y médicos que aspiraron a la modernización científica y social de la sociedad española, con ánimo de elevarla al rango intelectual de los países más avanzados. Por todo ello, y con motivo del bicentenario de la citada expedición se ha descubierto una placa en su honor en la Escuela Nacional de Sanidad.